35 años sin el poeta Germán "El Churqui" Choquevilca
GERMÁN "EL CHURQUI" CHOQUEVILCA
ELLAS
Hoy, al ir por el húmedo camino
que desciende hasta el río leonado,
cuando el sol declinaba al occidente,
la vi, de pronto, de pie bajo el ocaso.
Era pálida, sutil, tan leve como un sueño,
espigada, gentil, ebúrnea como el mármol,
suave la frente, los senos diminutos,
un abismo de luz los ojos glaucos.
Me miró desde el fondo de la sima
como mira una reina a sus vasallos,
entonces un dulce perfume de violetas
invadió los rincones de mi espacio.
Quise tocar aquella piel cautiva
con la prístina greda de mis brazos,
cuando el canto de un pájaro tardío
destrozó la visión en mil pedazos.
Quedó una risa musical y suave
en las últimas hebras del verano.
Sonámbulo de luz llegué hasta el río
con el miedo detrás de cada paso.
Otra vez con mis sueños a la espalda
tornaba al humo de mi hogar cercano,
moría la luz con sangre ultravioleta
en las vetas auríferas del cuarzo.
…Y de nuevo la vi; tenía en los ojos
la infinita tiniebla de los astros,
pudibunda la tez de cobre mate,
entreabierta la herida de los labios.
Sobre la frente de oscuro terciopelo
una vincha de aurífero amaranto
ceñía el último rayo del poniente
como un curvo paréntesis dorado.
Estiró un ademán para acercarme
hasta su asiento de lúcido alabastro;
rompió la noche que negra se acercaba
el zigzag de un brevísimo relámpago.
Estallaron dos risas en el aire
y yo grité ¡mi grito de espanto!
Ellas dijeron: necio, tú siempre nos buscaste
y te asustas ahora que estamos a tu lado.
JUJUY DESDE LA TARDE
Jujuy se muere verde bajo un volcán de nubes
sobre un muro de pájaros y tejados rojizos
y en las esquinas grises las calles se destrozan
entre frenos, arranques y sucesión de vidrios.
Las muchachas azules ondulan sus cinturas
como ondulan los trigos allá en mi pueblo chico,
el viento las mancilla con impúdicos besos
desplegando en sus muslos dorados abanicos.
El color en sus mieles ahonda tajos verdes,
los cansados talleres despiden sus racimos;
los labios son de cobre, los ojos son de acero,
sueñan en las vidrieras los juguetes dormidos.
Las catedrales blancas han perdido sus cruces
detrás de las antenas de estrechos edificios
y el viento se enarbola más allá del silencio,
más allá de la urdimbre que tejieron los ríos.
Es la hora de la avispa, del poniente escarlata,
de juntar nuestras bocas, muchacha del rocío,
tomamos de los dedos aún adolescentes
y bebemos la tarde con un postrer suspiro.
CUANDO VOLVÍ…
Cuando volví del tiempo sin memoria,
el aire estaba gris como ceniza.
Ni siquiera una mancha había en la tarde.
¿Por qué mayo no tiene golondrinas?
Venía buscando un nombre adolescente.
¡Peregrino incansable de la vida!
Volvía mendigo con las manos abiertas
a pedirle otra vez una sonrisa.
Y la busqué en la playa y en las calles,
en el río, los huertos y las quintas,
en la voz del otoño amarillento
y en las viejas paredes destruidas.
Después la fui buscando por los surcos,
por los granos dorados de la espiga,
por los frutos del sol recién cortados,
por las hembras, los hombres y las niñas.
Y nadie sabe nada, y hay silencio,
un vacío silencio con aristas
en la punta impalpable del espacio
y en el vértice gris de las esquinas.
Y sigo con mis pasos inmutables
por un rayo de luz, camino arriba,
a donde entre cruces desclavadas
las tumbas de los muertos aún respiran.
Y allí están… su nombre y su memoria
y estoy yo y mi sombra envejecida.
¿Qué plegaria podrían decir mis labios
si yo vine a pedirle una sonrisa?
…
Mi sombra se alargó como la tarde
y el cielo no era azul sino ceniza.
Fuente: Choque Vilca, G. W. (2015) Churqui Choque Vilca: Obras completas. Jujuy: Cuadernos del Duende.
"El Churqui" Choquevilca
Poeta jujeño nacido el 9 de abril de 1940, en Tilcara, su amada “Muchacha azul, su Princesa Americana”. Desde Niño mostró inclinación por las artes, siendo la música y el teatro las que lo vieron brillar en su niñez. Se inicio en la poesía con el seudónimo de “Juan Manuel del Surco”, publicando en diarios y revistas de nuestro medio.
Egreso de la escuela Normal Juan Ignacio Gorriti, con el titulo de Maestro Normal Nacional, ejerciendo en escuelas rurales como la de Las Escaleras, Alto Calilegua entre otras.
En 1984 publico su libro “Los pasos del viento”, bajo el auspicio de la Dirección Provincial de Cultura de Jujuy, grabando además un cassette del sello “El Huancar”, con la dirección de José María Mercado, titulado “Tilcara, German Walter Choque Vilca dice sus poemas”.En el teatro General San Martín y la Universidad de Belgrano vibraron sus versos y su voz profunda y grave.
Predijo su partida hacia “La patria de sin limites”, hacia “Paisaje total del universo” en uno de sus versos al decir “ya no tendré verano”, dejándonos el 21 de diciembre de 1987. Su genio poético perdurara en el recuerdo de quienes, cuando al leer sus versos comprendan la profundidad de los mismos.
Fuente: cantoymusicadelosandes