Denuncias de clientelismo y falta de transparencia en el plan de contingencia
A finales de julio de 2018, el Plan de contingencia “Jujuy Asiste y Reactiva” fue impulsado por el gobierno como una herramienta político económico para hacer frente a la crisis que se vive en el territorio provincial brindando fondos a las distintas secciones ministeriales.
En octubre, se aprobó en la Legislatura a través de tres decretos firmados por el Poder Ejecutivo, cuyo contenido reflejaba tres objetivos bien marcados: crear el plan y asignar funciones a cada uno de los ministerios que intervendrían, permitir que se eludan mecanismos de control para realizar contrataciones directas y habilitar al ministerio de Hacienda a reasignar dinero destinado a otros fines y volcarlos, si fuese necesario, al plan.
Desde su puesta en marcha, Jujuy Asiste y Reactiva ha recibido infinidad de críticas de diferentes sectores de la sociedad.
Las organizaciones sociales, encargadas principalmente de comedores y merenderos han señalado que “es una mentira” y que los que más lo necesitan no pueden acceder a él.
En tanto que diputados opositores expusieron que el mismo es un pretexto de responder con premura pero se saltean mecanismos de control y podrían hacerse contrataciones directas a empresas amigas sin límite de fondos.
La diputada del Frente Juntos por Jujuy, Débora Juárez de Bracamonte, advirtió que no se ve el programa en Jujuy pero si el clientelismo.
“Se entregan cosas y a cambio los están anotando para sacarlos a votar o diciéndoles el compromiso que tienen para con ellos por esa asistencia”, sostuvo a la vez que denunció que “los amenazan con que les van a sacar las cosas”.
“Se entregan dadivas a gente vinculada a proyectos del radicalismo”, agregó.
La legisladora remarcó que cada vez son más los merenderos y al gente en situación de calle.
Por su parte el diputado Juan Manuel Esquivel criticó la falta de transparencia: “Llamativamente el gobernador hace decretos de necesidad y urgencia para que no se discuta nada y se apruebe. Hoy no hay números, no se puede cuantificar”.
En ese sentido, criticó dos cuestiones del plan: la discrecionalidad (la no rendición de cuentas del dinero utilizado) y la duración del mismo.
“Un estado de emergencia debe ser puntual, sin embargo estos plantes se extienden en el tiempo”