Desconsuelo en los vecinos por el envenenamiento masivo de perros
- Envenenaron a más de siete perros en Perico.
- Los dueños de las mascotas expresaron su indignación por lo acontecido.
- Vecinos denuncian que no es la primera vez que sucede.
En la jornada del domingo, vecinos del barrio Juan Pablo II en Perico despertaron con una triste postal: sus animales fueron envenenados y yacían sin vida en las calles.
Según relataron por las redes sociales y medios de la zona, no es la primera vez que sucede. Hace mucho tiempo vienen denunciando este tipo de sucesos que tildan como “matanza indiscriminada de canes”.
En diálogo con Valles Hoy de Canal 2 de Jujuy, Noemí Reinaldes y Noemí Cardozo se refirieron a la pérdida de sus mascotas.
“Nos levantamos y vimos a los perros tiesos y muertos, fui a la otra cuadra y había otros más. Encontramos una bolsita con el veneno, yo perdí tres perros y uno que no encuentro. Todos los años nos envenenan a los perros”, relató Reinaldes.
“Para mí fue muy doloroso, uno se encariña con los animales. Los saqué temprano a mis perritos como todas las mañanas y me avisaron que mi perrito estaba tirado y muerto. Era la alegría de la casa”, expuso desconsolada Cardozo.
El Instituto de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Jujuy, emitió un comunicado donde expresó que se realizó la denuncia correspondiente y el veterinario de la policía está realizando las necropsias de los animales.
Lo cierto es que la intervención de estos organismos difícilmente consigue mayores avances. Todo queda en la denuncia en la mayoría de los casos.
Hablamos de un problema cultural que excede, por mucho, la cuestión de la empatía o no por nuestros animales. En un barrio donde hay vecinos manipulando veneno la intervención policial debe ser inmediata como así también el encarcelamiento de tales personas atento a los riesgos implícitos.
En Jujuy, la repetición de estos casos desnuda la absoluta inoperancia policial, con efectivos que hasta hoy minimizan esta realidad y hasta desconocen el marco legal existente. Lo mismo ocurre con las fiscalías intervinientes que actúan tarde y se muestran incapaces de brindar una respuesta acorde. La urgencia del caso amerita remociones en cargos policiales y también judiciales. El que no esté a la altura debe dar un paso al costado.