La situación salió a la luz a partir de la desesperada denuncia pública de las propietarias damnificadas, quienes advirtieron sobre el peligro latente que representa la presencia de un tirador anónimo en el vecindario.
"Se ensañaron con los animales": el relato de las dueñas
Florencia Fernández, una de las afectadas, relató el doloroso momento que atraviesa tras perder a su gata de seis años de compañía: "A mi gatita le perforó el pulmón y lamentablemente no sobrevivió, mientras que a otro de mis tres gatos heridos le sacaron una placa y tiene el balín alojado, a milímetros de tocarle la columna".
En el mismo sentido, Alejandrina Gerón expresó su profunda indignación y el temor de que el agresor desplace su violencia hacia las personas: "Si sos capaz de hacer eso con un ser viviente, no calificás como humano; una vecina nos contó que a su mascota le sacaron cerca de treinta balines con una pinza".
Las propietarias señalaron que los ataques se registran invariablemente en horas de la siesta, entre las 14 y las 16, acotando el radio de sospechas a los contornos de la misma manzana ya que las mascotas no suelen alejarse de los techos.
Denuncia formal y pedido de reflexión vecinal
Ante la gravedad de los episodios y los resultados arrojados por los estudios veterinarios que confirmaron los orificios circulares y proyectiles metálicos, las familias afectadas confirmaron que radicarán las denuncias formales en la sede policial.
Asimismo, cuestionaron la falta de diálogo de quien perpetra los ataques: "Si te molesta el gato del vecino, vení, tocame la puerta y busquemos una solución, no salgas a disparar a matar a un animal indefenso que no le hace mal a nadie", enfatizaron.