- Miles de fieles participaron de la jornada en Río Blanco.
- La Virgen, como madre, fue el centro del mensaje de fe y esperanza.
- Oración por las familias y los jóvenes, con pedidos por trabajo, salud y acompañamiento.
Río Blanco reunió a miles de fieles en una jornada marcada por la esperanza
La comunidad se congregó este domingo para participar de una nueva jornada de oración. Durante la celebración, monseñor Daniel Fernández llamó a confiar en la Virgen y poner en sus manos las preocupaciones y dificultades de cada familia.
Desde las primeras horas, Río Blanco recibió a miles de peregrinos que llegaron para compartir una jornada de fe, oración y encuentro con la Virgen. Familias y devotos participaron de las celebraciones religiosas en un clima de profunda espiritualidad.
Durante la homilía, monseñor Daniel Fernández centró su mensaje en el corazón de María como madre y en su capacidad de acompañar el dolor y las preocupaciones de sus hijos.
El religioso invitó a los presentes a depositar en la Virgen aquello que más los preocupa, especialmente las situaciones que atraviesan muchas familias: la falta de trabajo, los problemas de adicciones entre los jóvenes y las dificultades de adultos mayores para llevar una vida digna.
“Lo entreguemos como una ofrenda para el corazón de la madre”, expresó Fernández, convocando a los peregrinos a confiar sus angustias y sufrimientos a María.
Uno de los momentos de mayor recogimiento se produjo cuando se invitó a la comunidad a realizar un minuto de silencio y oración, como espacio para la reflexión personal y el encuentro con la fe.
El mensaje también tuvo como protagonistas a los jóvenes, por quienes se pidió especialmente, con el deseo de que puedan encontrar acompañamiento y ser guiados por un buen camino.

