El motivo estaba vinculado a que se determinó una cuarentena preventiva por sospecha de casos de COVID-19.
La situación del cierre generó que más de 500 camiones queden varados, en ambos países.
“Hay como 300 camiones de entrada y 200 de salida porque los funcionarios chilenos dieron positivo”, reclamaba un trabajador del volante en la frontera.
Recién este viernes llegó la solución tan esperada. Desde Seguridad Vial de la provincia informaron que el paso fronterizo se encuentra habilitado en ambos sentidos con la restricción correspondiente.
Esto es que, extranjeros y no residentes no pueden cruzar y que los transportistas deben portar resultados de PCR negativo con un máximo de 72hs para ingresar al vecino país.