Tras la derrota electoral, el peronismo ya comenzó a discutir su futuro
La derrota de ayer de Scioli, que puso fin a los 12 años
de ciclo kirchnerista, abrió el escenario para que el peronismo pueda encarar
un proceso de unidad que podría incluir la incorporación de referentes que
durante la última década se mantuvieron en la oposición, por lo que desde el PJ
dejaron las puertas abiertas al regreso de distintas figuras de peso.
El propio Scioli confirmó que seguirá actuando en política y justificó su
decisión en la "firme vocación de seguir trabajando por el desarrollo de
la Argentina desde el lugar que sea", al señalar que continuará
"buscando servir" al país porque "más allá de los cargos",
siempre tuvo "una actitud de colaborar".
Por su parte, el diputado nacional y apoderado del PJ, Jorge Landau, sostuvo a
DyN que "tanto los triunfos como las derrotas en el peronismo son siempre
colectivos, o gana todo el peronismo o pierde todo".
Por eso, planteó que "no hay ganadores o perdedores, los debates se hacen
internamente y las autocríticas también, no son nunca para los medios".
Mientras, el senador electo por Santa Fe Omar Perotti señaló que "el
Partido Justicialista realizará en su momento algunos análisis, mirar hacia
adentro, interpretar lo que decidió la sociedad".
En tanto, fuentes del peronismo consideraron ante esta agencia que el espacio
"necesita hacer su propio proceso de renovación, igual que lo hizo a
partir de 1983, cuando tenía una circunstancia bastante parecida, y esperar los
cimbronazos internos dentro de dos años" para estar "bien
plantados" en el próximo turno electoral.
En ese sentido, adelantaron que "antes de fin de año" habrá
"algunos pronunciamientos" a nivel partidario, porque, subrayaron,
"no va a quedar el año así".
El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, resaltó el "rol opositor"
que cumplirá el peronismo a partir del 10 de diciembre y advirtió que "el
tiempo que se viene es de mucho diálogo interno y consensos", al tiempo
que no desestimó la posibilidad de que se sumen referentes peronistas que
actualmente residen en la oposición, como Massa.
Tras aclarar que no creía en "los que quieran conducir al peronismo de la
derrota", sostuvo que se presentaba un "campo popular muy
amplio" que "hay que fortificar" y, consultado por Massa, señaló
que "siempre hay espacio" para sumar dirigentes.
Por su parte, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, planteó que el
peronismo ejercerá "una oposición de carácter constructivo y democrático"
para que "al gobierno le vaya bien".
Desde la oposición, el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, sentenció
que "uno cosecha lo que siembra" al explicar las razones de la
derrota de Scioli en el distrito, donde Macri lo aventajó por más de 40 puntos,
y advirtió que el kirchnerismo "usurpó el peronismo en estos años".
En la misma línea, el diputado del Frente Renovador Felipe Solá consideró que
la presidenta Cristina Fernández no hizo "lo posible" para que Scioli
ganara la compulsa y apuntó que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, "ha
sido un colaborador de Macri desde que fue nombrado como candidato" a
gobernador bonaerense.