En momentos críticos, el oficialismo esquiva sus responsabilidades
Mientras el intendente Palomares se encuentra una vez más ausente de la ciudad, los concejales a fines a su gestión faltaron a la sesión pautada para hoy en el deliberante, esquivando temas delicados para Palpalá.
Ante los problemas que atraviesa la ciudad siderúrgica, la solución parece ser retirarse en voz baja y esperar que la tensión disminuya. En el Concejo Deliberante entre otros temas hoy se iba a tratar la posibilidad de un juicio penal contra el intendente palpaleño, pero los ediles oficialistas lejos del debate decidieron ausentarse e impedir el normal desarrollo de la sesión.
Noemí Chauque y Roxana García no se presentaron por cuestiones personales, mientras que Leonardo “Pipo” Humacata prefirió ir a la escuela técnica General Savio a recibir funcionarios de Infraestructura.
Llamativamente reaparecieron tiempo después de que se levantara la sesión para participar de un agasajo a los carroceros en el edificio del cuerpo legislativo.
En la misma línea, el intendente Pablo Palomares, sumó una nueva y prolongada ausencia desde el 17 del corriente hasta el 21, también alegando razones personales. De esta manera se engrosa la cuenta de días no laborales por licencias médicas, viajes y demás.

La decisión del funcionario resulta sumamente polémica, en una semana donde han surgido múltiples cuestionamientos ante la posibilidad del embargo de cuentas municipales a raíz de continuos desacatos.
Desde el barrio Antartida Argentina conocen bien el significado de la ausencia de los funcionarios. El puente de acceso a la calle San Pablo continúa tal y como el temporal de abril lo dejó “en ruinas” y con aguas servidas. Las promesas de obras hídricas para comienzos de agosto también parecen haber sido arrasadas. El principal responsable, según los vecinos, es “el intendente fantasma”.

