Crisis crónica en Aceros Zapla
La emblemática empresa que forma parte de la idiosincrasia de los palpaleños, se ve envuelta una vez más en una situación conflictiva por las medidas en contra de sus trabajadores.
Esta semana, 48 obreros fueron anoticiados de una polémica decisión: recibieron una suspensión por el término de 7 días, en los que no percibirán su pago.
Según denuncian los referentes del sindicato se trata de una medida permanente que adoptan los directivos de la empresa, para reducir los costos, argumentando un estado de crisis en el sector acerero.
La misma situación se produjo el pasado 30 de mayo, cuando otros 48 trabajadores corrieron la misma suerte, y hasta hoy todavía reclaman el pago de ese descuento de dinero que ellos consideran injustificado.
En el gobierno de la provincia, habría un profundo malestar con los directivos de la empresa, al mando del polémcio Sergio Tasselli.
Según resuena desde Casa de Gobierno, las gestiones que se realizan en Casa Rosada para sostener el funcionamiento y la rentabilidad de la empresa no son pocas.
El gobernador en persona le habría pedido al Ministro de la Producción del gobierno nacional, Francisco Cabrera, que observe la situación de Acero Zapla. De allí habrían surgido contactos de negocios con empresarios italianos que podrían incrementar la actividad de la empresa.
Paralelamente, el ministro de trabajo de la provincia, Jorge Cabana Fusz apuró gestiones por el programa REPRO, destinado a financiar los costos salariales, las cuales obtuvieron resultados positivos.
Ante esto, la respuesta de la empresa fue nuevas suspensiones, haciendo estallar el conflicto.
En la jornada de hoy habrá reuniones en el marco de una Conciliación Obligatoria que dictó el ministerio de trabajo, que la empresa tampoco acató según lo que informan los trabajadores.
El panorama es complejo. El gobierno rechaza la intervención de la fábrica, argumentando con lógica que no puede asumir el estado provincial el manejo de cada empresa que presenta problemas.
El objetivo es que el sector privado solucione sus conflictos en ese ámbito. Sin embargo, la problemática de Zapla parece crónica y estalla periódicamente, perjudicando siempre al mismo sector: los trabajadores.

