Dirigente social denuncia: "el gobierno de Morales no ha dejado de estigmatizar y amedrentar"
- Fin de año tenso en Jujuy ante la pasividad del gobierno para reabrir paritarias y desactivar una navidad con hambre.
- El referente del Movimiento Evita José Surita insistió en "un gobernador que prometió la felicidad pero no cumplió y responde a las críticas con atropellos".
El termómetro social está al rojo vivo; no es noticia nueva ni se trata de una sensación, tampoco es debido al caluroso verano, la metodología de gobierno dispuesta por Gerardo Morales produce hartazgo en los sectores populares, trabajadores, sindicales y ciudadanos disidentes que incluso en la despedida del año proyectan su indignación por las estresadas calles de San Salvador de Jujuy.
Culmina otro año sin canales de dialogo fluidos, como si el Estado fuera una propiedad privada y su administración no correspondiera ser debatida con terceros. Sintiéndose vulnerados los ciudadanos rompieron records de protesta en 2022, saliendo a protestar por centenas en distintos puntos de la provincia. Incluso JujuyalMomento confirmó un promedio de seis movilizaciones semanales en la capital, al menos hasta el segundo cuatrimestre.
Durante su reciente visita a Sobremesa (Canal 2) el dirigente social José Surita le puso rostro y voz a dicha lectura, decepcionado por no lograr canales de comunicación fluidos con las autoridades gubernamentales aunque sea en la despedida de Morales en el rol de primer mandatario.
“Los primeros tres años intentamos coordinar, pero la política de endeudamiento, falta de generación de trabajo, ausencia de discusiones paritarias y seguridad jurídica ha llevado a que varios sectores nuevamente a la calle, organizaciones sociales, padres del dolor, ex trabajadores de Zapla, trabajadores de la salud, docentes con escuelas en malas condiciones edilicias, al no tener respuestas económicas termina generando movilización de todos esos sectores”, fundamentó el referente del Movimiento Evita en Jujuy.
Surita ratificó la teoría de criminalización de la protesta como mecanismo de amedrentamiento y subordinación. Sin ir más lejos acaban de tomar conocimiento sobre un futuro juicio oral promovido desde el Ministerio Público de la Acusación, simplemente por reclamar enfáticamente, ayuda social.
Mezquindad o contradicción, el gobernador se jactó en medios nacionales de tener fondos por montones “me sobra la plata”, llegó a decir. Pero el mentado superávit no habría existido como tal, aunque el ajuste sobre los trabajadores estatales si es algo constatable, alcanza con mirar los recibos de sueldo. La bronca según el líder del Movimiento Evita Jujuy se justifica “en base endeudamiento y empobrecimiento de trabajadores del sector público y buena parte de los jujeños”.
“La única forma de reacción del gobierno fue accionar causas contra dirigentes sociales, persecuciones y contravenciones. La respuesta habitual del gobernador para el pueblo de Jujuy de cara a las elecciones consiste en estigmatizar a un sector de la sociedad, por ejemplo cerca de 120.000 personas cobran un potenciar trabajo y las terminamos conteniendo ante la inacción del Ministerio de Desarrollo Humano, Consejo de la Mujer u organismos que deben cuidar a las personas con consumo problemático”.