Si no hay conito, bien está en la vereda
La lógica de los privilegios parece no tener fin en la ciudad, a la complejidad de encontrar estacionamientos, ahora hay que sumar el festival de lugares reservados para vehículos particulares de funcionarios de tercera y cuarta línea.
Con solo transitar por la Jorge Newbery entre Siria y Líbano, podemos ver que en la puerta de la Secretaría de Derechos Humanos están los consabidos conitos naranjas, esos mismos que se compran en cualquier casa de accesorios, algunos metros más adelante en la Secretaría de Planeamiento Educativo también están estos molestos elementos que indican que el sitio está reservado.
Bueno sería saber si el decreto de designación Susana Haquim y Fernanda Montenovi, responsables de sendas áreas gubernamentales, está especificado que son secretarias de Estado con estacionamiento reservado o no. Una singular duda que este medio está procurando evacuar, aunque hasta el momento las fuentes consultadas expresan que Gerardo Morales no designó a ningún funcionario de cualquier rango con estacionamiento reservado.
En General Paz casi esquina Salta, también se los instala, allí funciona un Juzgado de Familia, cualquier desprevenido puede suponer que es para que estacionen o paren los vehículos que trasportan detenidos (lo cual sería lógico), pero no hay que confundirse, esos conitos marcan el lugar reservado para los autos particulares de los funcionarios de ese juzgado.
El problema se presenta cuando no hay conitos, como es el caso de la Unidad Ministro de la cartera educativa, entonces hay que buscar alguna solución, estacionar a una, dos o tres cuadras y caminar hasta el destino no es digno de una autoridad provincial, entonces hay que improvisar una solución, como es el caso de esta camioneta Ford Ranger, dominio EGM 478, que resolvió estacionar sobre la vereda en la Hipólito Yrigoyen en la puerta del Ministerio de Educación.

