Jujuy | Opinión

Duérmete niño… duérmete ya…

Bien es sabido que la Terminal de Ómnibus es una importante puerta de entrada de los turistas a nuestra provincia, máxime en estos tiempos invernales donde los jóvenes, mochilas al hombro llegan a raudales a disfrutar de las bellezas de estas tierras.

Tanto Carlos Alberto Oheler como su par municipal José Domingo Rodríguez Bárcena, son fanáticos de las políticas que apuntan a capturar visitantes, aunque lo disimulen bastante bien, pero su fanatismo llegó a colocar dos oficinas de informes en la terminal a escasos diez metros una de otra, ambas informan esencialmente lo mismo, y aunque parezca exagerado, forma parte de una compleja y sesuda alquimia.

Particularmente los muchachos de la municipalidad no se andan con chiquitas y muestran orgullosos las bondades de la tierra que fundara Francisco Argañaraz.

Eso está bueno, y es bien sabido en todo el territorio nacional que la paz que reina en esta ciudad no es asunto menor, y que el viajero lo primero que encontrará en esta ciudad es el remanso que merece cualquier visitante.

Lo que parece algo exagerado es que también se exhiba la envidiada, por lo menos en las grandes urbes, siesta jujeña, tal cual lo muestra la instantánea obtenida hoy miércoles a las 16:07 en la oficina turística de la comarca.

Hay que mostrar todo lo que tenemos para ofrecer al visitante, que no hay que exagerar, alguien lo puede tomar para el churrete.