Jujuy | OBRA PÚBLICA

El puente de la UNJU sigue siendo una incógnita

Tras denuncias de irregularidades, posibles modificaciones, demoliciones e incluso habilitarlo, la construcción continúa sin ser usada.

Fueron 30 millones de pesos los utilizados para la creación de una obra que tiene la función de no ser usada. La gestión de Eduardo Fellner, específicamente la Secretaría de Infraestructura a cargo en ese momento de Guillermo Durand, construyó el puente ubicado en la Avenida Bolivia, al frente de la UNJU, mientras que el gobierno actual había decidido darle fin a esta obra que nunca tuvo sentido.

En el año 2016, el gobernador Gerardo Morales calificó la construcción como patética, sostuvo que irían a la justicia y dijo que habría que demoler el puente. Esto último no ocurrió. En ese mismo agosto, también había acotado que si se habilitaba el puente iban a “morir personas”.

Además, en ese mes también se supo que especialistas en la materia, contratados por el ejecutivo provincial, estuvieron analizando el derrumbe del mismo. El Secretario de Infraestructura de la provincia, Pablo Civetta, había expresado que estos profesionales de nudos viales iban a realizar un informe final para poder definir que hacer con la obra.

Ya en 2017, en mayo para ser específicos, el Ministro de Infraestructura de la provincia, Jorge Rizzotti, explicó que se realizaron estudios pertinentes en el lugar dando cuenta la inaccesibilidad de la obra. “Hay que modificarlo o destruirlo” sostuvo y acotó que cualquiera sea el fin del puente, iniciarán un proceso judicial a los responsables del mismo.

En el mismo mes pero del año 2018, Rizzotti cambió de postura y dejó abierta la posibilidad de que el puente de la UNJU sea utilizado. “Estamos trabajando un aprovechamiento, evaluando presupuestos. No podemos hablar de derribo”, dijo el ministro, diferenciándose del gobernador, quien había afirmado que el puente se debía derrumbar.

Ahora, en la actualidad, el puente continúa sin que nada de lo anterior haya ocurrido. La única diferencia que hay respecto a tiempos pasados es que colocaron una especie de vallado, para que la gente no transite ni a pie ni en rodados de dos ruedas por el mismo. El despilfarro de 30 millones de pesos de los contribuyentes, que significó esta obra mal realizada y sin uso, sigue sin tener consecuencias.

El puente del disparate
Empresa constructora: JUMI SRL.
Costo aproximado: 31 millones de pesos
Proyecto: Ex Ciudad Cívica de Alto Padilla
Dirección: Secretaría de Infraestructura (Durante la gestión Fellner, a cargo del arquitecto Guillermo Durand).