Nosotras | Nosotras |

Nuevas formas de crueldad romántica

Dejar de contestar o alargar situaciones poco claras son algunas de las tendencias que practican (y sufren) muchos.

"La gente joven cada vez se relaciona peor", se le suele escuchar decir a muchos adultos hoy en día. Argumentos que culpan a la tecnología o al ritmo vertiginoso de vida son recurrentes cuando se trata de diagnosticar el problema. Por más tedioso que pueda ser escuchar por décima vez a los abuelos diciendo que estas cosas antes no pasaban, una parte de vos está empezando a considerar si, al menos parcialmente, no podrían tener algo de razón.

Y es que si hay algo en lo que los millennials parecieran estar haciéndose expertos, es en la crueldad romántica. Gracias a las nuevas dinámicas sociales, posibilitadas a su vez por la tecnología, ciertas instancias tradicionales como cortar una relación se han vuelto sistemáticamente más despersonalizadas, con el consecuente impacto emocional de estas prácticas. "Ghosting" es parte de los nuevos códigos que ingresan al léxico y se naturalizan como hábitos. Como explica la socióloga Sherry Turkle, quien se dedica a estudiar la psicología de los vínculos en relación a la tecnología.  Fenómenos como el "ghosting" son productos únicos de la era digital que nos toca vivir. "La idea de que si yo te pregunto algo vos me puedas contestar con "nada", es algo que no podría darse presencialmente. En las conversaciones de texto, y en particular, en las de índole romántica, nos hemos acostumbrado a responder simplemente con nada".

El impacto de estas prácticas, como Turkle explica, si ya desde la adolescencia las nuevas generaciones se están acostumbrando a hablar y no obtener respuesta, esto aparte de acarrear serias consecuencias emocionales en el momento, predispone a la gente a acostumbrarse a la idea de que puede ser ignorada, y por tanto de que puede tratar así también a los demás. En suma, se naturaliza un estándar de comunicación y relacionamiento de gran pobreza expresiva que tiende a un descenso generalizado de la empatía.

Para los que nunca escucharon hablar del ghosting, este comportamiento refiere a la desaparición paulatina de la pareja (hombre o mujer) en una relación de cualquier índole de intensidad, en donde el partenaire va dejando de comunicarse hasta llegar al tan temido "bloqueo de WhatsApp", o en casos extremos, ser borrado de todas las redes sociales en conjunto. Según una encuesta informal de ELLE del 2014 recalcaba que el 16,7% de los chicos y el 24,2% de las chicas lo habían sufrido.

Por otro lado el "benching", una forma quizás más cruel de destrato por la especulación que implica, se pone a la cabeza. ¿En qué consiste? Básicamente es "mandar a alguien al banco de suplentes", es decir, no dejar de hablarle por WhatsApp o tener el guiño ocasional en alguna red social, con el objetivo de no descartarlo, pero tampoco avanzar. No se corta la relación pero tampoco se progresa ni siquiera para tener encuentros ocasionales o una relación declaradamente informal tipo "amigos con beneficios".

"Cuando alguien desaparece y sigue mandándote mensajes, es como un muerto que sigue volviendo a la vida", será por esto que también se habla del "zombing", en referencia a esta problemática creciente que es la reaparición -cual zombies de Walking Dead que se rehúsan a morir- de aquellos que se habían dado a la fuga, y que vuelven para histeriquear, en busca de autoafirmación o hasta para marcar territorio. ¿Manifestaciones de estos comportamientos? Un texto en medio de la noche para "tantear" qué onda, una charla trivial totalmente descontextualizada luego de semanas de desaparición, una interacción inesperada en las redes sociales en forma de un like en Instagram o un comentario en alguna foto vieja de tu Facebook.

Temas

Dejá tu comentario