Meghan Markle utilizó un vestido de la diseñadora británica Clare Waight Keller para su boda real con el príncipe Harry, celebrada en el castillo de Windsor.
El vestido de novia de Meghan Markle
La actriz eligió a la británica Clare Waight Keller, cuyo diseño resultó "muy sencillo" para muchos.



La actriz lució un diseño que muchos critican por “muy sencillo”. Se trató de un diseño en blanco con escote de cuello de barco y cubrió su rostro con un velo transparente, adornado con bordados hechos de organza y con una cola de cinco metros de longitud.


Markle adornó su cabeza con una tiara de diamantes, prestada por la reina Isabel II.



Esta tiara de filigrana fue utilizada por primera vez por la reina Mary de Teck en 1932, y la continuó usando con frecuencia hasta su muerte en 1953. Desde ese momento, nadie más de la familia real la había utilizado.

Fuente: ratingcero.

