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Un niño de 4 años fue picado por un alacrán en el jardín de infantes

El episodio ocurrió en un establecimiento de la localidad de Yuto. El arácnido se encontraba oculto en la mochila del menor. Tras la activación de los protocolos de emergencia y la atención del SAME, el pequeño fue dado de alta, aunque permanece bajo vigilancia médica.

  • Un niño de 4 años: Fue picado por un alacrán en su mochila en un jardín de Yuto.
  • Atención médica: El menor fue asistido por el SAME y trasladado al nosocomio local.
  • Alta y vigilancia: Recibió el alta pero se mantiene bajo estricta vigilancia médica.

Un pequeño de 4 años tuvo que recibir asistencia médica, luego de ser víctima de una picadura de alacrán mientras se encontraba en un jardín de infantes en la localidad de Yuto, lo que generó momentos de extrema preocupación.

El hecho, de acuerdo a lo que se pudo establecer, ocurrió durante la jornada del pasado martes y se informó, que por fortuna el hecho no revistió mayores complicaciones en el niño.

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Según pudo saber nuestro medio, el pequeño manifestó a sus docentes sentir una fuerte picadura en la zona de la cintura. Al revisar sus pertenencias, el personal docente descubrió con sorpresa que dentro de la mochila del niño reposaba un alacrán, lo que desató la inmediata activación de los protocolos de seguridad.

Ante la gravedad de la situación, se dio aviso urgente al personal del SAME, quienes asistieron al menor en el lugar y procedieron a su traslado al nosocomio local. Allí fue asistido por un clínico médico.

Luego de realizar los procedimientos correspondientes para estos casos de emponzoñamiento, el facultativo llevó tranquilidad tanto a la familia como a los docentes, informando que el niño se encontraba estable.

Tras un periodo de observación en el nosocomio local, el menor recibió el alta médica y ya descansa en su domicilio particular. No obstante, se mantiene una vigilancia médica estricta para monitorear su evolución, aunque el cuadro —afortunadamente— no reviste gravedad.

El hecho generó una lógica preocupación en los padres de la institución, reabriendo el debate sobre la necesidad de extremar los cuidados y las tareas de desinsectación en los establecimientos escolares de la zona, especialmente en regiones de altas temperaturas donde la presencia de estos arácnidos es frecuente.