Danza de las cintas, al ritmo de los villancicos
En los patios de los pesebres ya se baila la tradicional “Danza de las cintas” o “Danza de las trenzas”, para celebrar el advenimiento del Niño Dios.
Desde principios de diciembre los pesebres jujeños inician su tiempo de preparación para el día de Nochebuena y Navidad. Los chicos comienzan sus actividades con anticipación porque prepararse supone un tiempo de ensayo de bailes y villancicos para adorar al Niño Dios.
Llegado el 20 de diciembre, uno de los bailes populares que se manifiesta es la “Danza de las Cintas”. Según estudiosos del folclore, tiene orígenes remotos y se ha convertido en una expresión indispensable para la celebración de la navidad jujeña.
Esta danza se lleva a cabo alrededor de un poste del que cuelgan cintas de colores vivos, las cuales son sostenidas en el extremo por los niños que al ritmo de los villancicos giran alrededor del poste, la mitad hacia la derecha y la otra hacia la izquierda, de tal manera de ir entrecruzando las cintas. El recorrido del baile se acorta en cada giro y el palo queda finalmente cubierto por un trenzado de cintas multicolores.
La danza es acompañada por la banda de música o banda de sikuris que con prolongado entusiasmo van marcando el ritmo de los villancicos.
En el histórico Pesebre de “Don Tolaba”, la danza de las cintas se realiza en torno a un mástil que se ubica al frente de la imagen del Niño Dios. Los chicos del barrio Chijra, con paso serpenteante van formando figuras con las cintas al ritmo de los villancicos ejecutados con quenas, sicus y redoblantes.

