Mató a una joven en el colectivo, y su esposa lo denunció
Andrea Servezynski, de 20 años, perdió la vida en el acto, tras recibir el disparo en la cara.
El presunto agresor, Tomás Leandro Romero, de 25 años, fue apresado ayer a la mañana cuando llegaba a su trabajo en una droguería del barrio porteño de Balvanera, donde la policía había montado guardia para atraparlo luego de que su esposa lo entregara.
Según los investigadores, todo comenzó cerca de la medianoche del sábado último en el interno 107 de la línea 440. Allí viajaba Andrea rumbo a su casa, cuando sorpresivamente fue atacada por el hombre que había abordado el colectivo dos paradas antes.
De acuerdo al testimonio de otros pasajeros, el agresor había pagado su boleto con normalidad, tras lo cual se sentó en el asiento que estaba delante de la víctima.
Sin mediar palabra, Romero le disparó un tiro en el rostro. En un momento que el colectivo se encontraba parado y con las puertas abiertas, se paró, extrajo un arma de fuego, le disparó y huyó corriendo.
Los testigos auxiliaron a Servezynski y llamaron a la policía y a una ambulancia, aunque cuando los médicos llegaron la joven ya había fallecido.
Al momento de la detención, Romero se había rapado la cabeza despistar a la policía, aunque fue reconocido por unos tatuajes que llevaba en el cuello.
Iniciadas las investigaciones, los policías se entrevistaron con los familiares y amigas de la chica, quienes revelaron que varias veces había sido invitada a salir por un joven, aunque ella lo había rechazado.
"La chica vivía con sus padres, era muy trabajadora –como empleada en un paseo de compras- y tenía un novio. Ella jamás le había dado a este muchacho indicio alguno u oportunidad para tener una relación", detalló el comisario Arnouk.
Tras el ataque, efectivos de la comisaría tercera de San Miguel recibieron un llamado de la esposa del acusado, quien lo denunció ante el temor de que él hubiese sido el autor del hecho.
La mujer de Romero, quien sospechaba que su marido le era infiel, dijo que lo vio llegar esa noche alterado, que se cambió la ropa y volvió a salir, tras decirle “creo que maté a una chica”.
El acusado fue inicialmente alojado en una dependencia de la Policía Federal y luego fue llevado a la comisaría tercera de San Miguel, donde quedó a disposición judicial.