Política

Municipios empobrecidos esperan por la Ley de Coparticipación

Sadir se reúne hoy en infinito por descubrir con intendentes para discutir el proyecto de Ley de Coparticipación Municipal.

Por fin, luego de 41 años de disciplinamiento de los intendentes, el gobernador cree que hay que ponerle punto final a este desatino como herramienta de ejercicio del poder que solo ha generado un atraso dramático en todo el interior provincial.

También es imperioso refrescar que, salvo este gesto de Sadir, cuando los radicales eran opositores encabezados por este señor Morales insistían con la Ley de Coparticipación Municipal y cuando llegaron al poder en 2015 se hicieron los distraídos por más de 9 años e intentaron resistir de la mano de Morales todo el 2024 dejando a Sadir en el ridículo tras su anuncio de hace un año sobre la sanción de la norma.

Es importante, como sugerencia, que la opinión pública conozca las consecuencias de esta lógica utilizada por el poder político en Jujuy manejado por los dos partidos mayoritarios provocando un atraso estructural que demandará mucho tiempo en alcanzar la normalidad.

Sin una Ley de Coparticipación Municipal, los municipios jujeños enfrentan serias limitaciones en sus presupuestos. Esto se traduce en una incapacidad para ejecutar las obras públicas esenciales frustrando las posibilidades de la gente de crecer y modernizarse afectando su bienestar general.

Por otra parte, sin los fondos suficientes, los municipios tienen dificultades para garantizar servicios esenciales, generando tensiones sociales y descontentos permanentes.

La inequidad regional que han generado con el reparto miserable de recursos desde la Casa de Gobierno, enfrenta una disparidad en el desarrollo entre sus distintas regiones. Las más pequeñas son siempre las más perjudicadas en comparación con las que tienen más acceso a recursos. Esto perpetúa el ciclo de pobreza y abandono que vemos hoy.

Los intendentes, al carecer de un marco claro de coparticipación, enfrentan problemas de autonomía y capacidad de decisión. Esto limita su posibilidad de implementar políticas públicas efectivas y de responder a las necesidades particulares de sus comunidades, creando un clima de frustración tanto en los ciudadanos como en los funcionarios locales.

La ausencia de una Ley de Coparticipación Municipal en Jujuy durante más de 40 años ha generado un impacto profundo y negativo en diversos aspectos de la vida provincial. Es fundamental que se trabaje en la creación de un marco que permita una distribución equitativa de los recursos y que empodere a los municipios a gestionar su propio desarrollo.

Los problemas son complejos, pero la solución comienza con la voluntad política y el reconocimiento de las necesidades de la gente.

Es importante hacer un repaso sobre los criterios que determinan como se distribuyen los recursos entre los municipios.

El reparto de recursos desde los gobiernos provinciales hacia los municipios se basa en una combinación de criterios que buscan atender de manera equitativa las necesidades de cada región. Sin embargo, la implementación de estos criterios puede variar y a menudo, genera tensiones y demandas entre los distintos niveles de gobierno.

El criterio de población es, sin dudas, el más destacado. La cantidad de habitantes de un municipio determina, la asignación de recursos pero es necesario entender también, por ejemplo, que dos municipios pueden tener poblaciones similares y enfrentar objetivos distintos.

Las necesidades sociales es un criterio clave. Hay municipios que presentan altos índices de pobreza o carecen de servicios básicos. En este caso deberían recibir mayor proporción de recursos.

La superficie geográfica ejerce influencia ya que los municipios que abarcan grandes territorios pueden tener costos adicionales en relación a la prestación de servicios y mantenimiento de infraestructura. Se necesita una combinación de superficie y necesidades permite un reparto más justo.

Por otra parte, el reparto para el desarrollo económico es fundamental en municipios que se han quedado en el tiempo. Hay que priorizar aquellos municipios que requieren de manera urgente un impulso económico para poder crecer y prosperar.

La dirigencia tiene una tara en general que es la de lanzar una política pública y al poco tiempo abandonanarla. Hay que dejar en claro el sentido de la estabilidad en la distribución. Hay que planificar a largo plazo. De no ocurrir volveremos a ver localidades estancadas debido al peligro de la discontinuidad antecedente que tienen los gobiernos que han superado hasta el límite de ignorar el peso de la ley.