Caso Gisela Sánchez: "los funcionarios corruptos la obligaron a trabajar"
- Gisela Sánchez falleció a fines del 2020 por una falla multiorgánica debido al Coronavirus agravada por sus enfermedades de base.
- Se habría contagiado en su lugar de trabajo luego de reincorporarse. El municipio alega que retomó la actividad bajó asumiendo la responsabilidad.
- Desde el entorno familiar refutan las palabras de las autoridades municipales: "la obligaron a firmar bajo amenaza de perder su trabajo".
“Mi hija Gisela Elizabeth Sánchez, empleada municipal fallecida el 25/12/2020 era una paciente de alto riesgo, con certificado de discapacidad y certificados presentados por su médico ante el municipio donde se describía que ella no podía trabajar en pandemia” así comienza su relato Sandra Sánchez al recordar la fatídica sucesión de hechos aparentemente sesgados de negligencia que derivaron en la muerte de Gisela.
El disparador para la denuncia penal que lentamente se mueve por los pasillos de la Fiscalía Nº 12 (ya pasaron siete meses) surgió de una nota donde “supuestamente” Gisela brindaba su consentimiento y expresaba su deseo de reincorporarse al Mercado de Artes y Oficios donde desempeñaba tareas en carácter de jornalizada.
A principios de 2021 y luego de importantes manifestaciones populares en San Pedro pidiendo justicia (durante una de ellas fue detenido el hijo de 15 años de Gisela de manera irregular) la noticia ganó relevancia provincial rápidamente por los gravísimos cuestionamientos hacia el accionar de las autoridades municipales.
La respuesta oficial no estuvo/está a la altura de las circunstancias. El intendente Julio Bravo prefirió excusarse del caso al expresar mediáticamente que no se pronunciarían “por respeto a su memoria” y por considerar que no tienen “ninguna responsabilidad en su fallecimiento”.
Las expresiones vertidas por el funcionario sampedreño resultan cuando menos ingratas para la familia damnificada, ya que en la zona era bien conocida la adhesión de Gisela a la Juventud Radical, de hecho militó activamente durante la campaña 2019. A cambió “ningún funcionario se arrimó para consultar su estado de salud o sus necesidades” agrega Sandra Sánchez.
Desde el municipio aseguran que fue la propia Gisela quien solicitó “bajo su responsabilidad” retornar a su puesto luego de trabajar de manera virtual durante la primera ola de la pandemia. Hecho totalmente descabellado para la familia, quienes juran que la empleada municipal de 34 años había sido “amenazada con perder su única fuente de ingresos en caso de no reincorporarse”.
Pero la situación de presión que padeció Gisela no sería la única de este tipo, su madre asegura que “los compañeros de mi hija pudieron asistir a la marcha o comunicarse conmigo porque están perseguidos”
Mientras el tiempo transcurre el dolor no puede ser mitigado, en tanto el silencio se mantiene desde la municipalidad y también en la justicia cuyos últimos movimientos datan de tres semanas atrás, cuando Sandra Sánchez fue llamada a declarar. Luego el expediente sería enviado a San Salvador para que sean efectuadas pericias sobre la historia clínica.