Princesa Máxima vende su mansión en Mozambique
Los futuros monarcas de Holanda traspasaron a la constructora Manchangulo SA su lujosa casa de vacaciones en el país africano, tras las críticas que tildaban a la residencia de “despilfarro” al construirse en medio la crisis económica.
Los príncipes herederos de Holanda, Guillermo Alejandro y la argentina Máxima Zorreguieta, traspasaron a la constructora Manchangulo SA por una "cantidad simbólica" su casa de vacaciones en Mozambique, con lo que ponen fin a un proyecto que costó críticas políticas y de la ciudadanía.
El diario "De Telegraaf" explicó que la promotora intentará vender a su vez la lujosa mansión de los Orange, y de conseguirlo los príncipes recibirían una parte del beneficio, que según el rotativo "probablemente será inferior a la cantidad que se pagó" inicialmente.
El primer ministro holandés, Mark Rutte, ya informo de la transacción al Parlamento, al que comunicó que a los príncipes les fue imposible vender directamente su vivienda "a causa de las condiciones del mercado".
En 2009, ante las críticas sociales contra la pareja por construir una lujosa villa en un período de crisis económica y ajustes presupuestarios públicos, Guillermo y Máxima comunicaron que la pondrían en venta. A mediados de 2011, el diario De Volkskrant había denunciado que la pareja había comprado su casa a través de pagos de facturas en 'diversos países'", entre ellos el paraísos fiscales y evadiendo el pago de impuestos
Los príncipes herederos se embarcaron en ese proyecto en 2007 con el fin de tener un lugar propio y tranquilo donde pasar sus vacaciones.
A la vez, aseguraban que con la inversión ayudarían a la población local.
En un documental emitido el pasado mes de mayo, Máxima decía que la villa en Mozambique era "un gran sueño (...) cargado de buenas intenciones" para ella y su marido, pero reconocía que una casa no podía estar "por encima" de su trabajo.
Fuente: Infobae

