Libia: Sarkozy y Cameron llegaron al país
En una visita relámpago, el presidente francés y el primer ministro de Reino Unido se reunirán en Trípoli con el Consejo Nacional de Transición. Luego se trasladarán a Bengasi. Los rebeldes han pedido más armas.
Un importante operativo de seguridad recibió, en primer lugar, al presidente francés Nicolas Sarkozy. Poco después aterrizó el avión en el que viajaban el primer ministro británico, David Cameron, y su ministro de Asuntos Exteriores, Wiliam Hague.
El primer destino de los mandatarios europeos es la capital libia, donde tienen previsto reunirse con el presidente del Consejo Nacinal de Transición, Mustafa Abdel Jalil, y con su primer ministro, Mahmud Yibril. Se espera que anuncien un paquete de ayudas.
Después, Cameron y Sarkozy se desplazarán a Bengasi, bastión de los sublevados, donde está previsto que pronuncien un discurso en la Plaza de la Libertad.
El secretario del CNT Jaled Amer al Turyuman, ha querido demostrar al presidente francés que están encantados con su visita. Sarkozy "tiene el derecho a ser el primer presidente del mundo en ser recibido en Libia, porque sin el papel de Francia, Bengasi y su pueblo no hubieran podido llevar la revolución a todo el país", consideró.
Un hotel del centro de la ciudad donde residen los periodistas fue aislado por un cordón de seguridad y había policías desplegados en el establecimiento y en sus jardines. El acceso al hotel no era posible en automóvil.
Los controles en la ruta que va del aeropuerto de Mitigua al centro de la capital fueron particularmente reforzados. Los periodistas que habían ido temprano al aeropuerto no fueron admitidos y se encontraban a un kilómetro de la entrada de esta base militar que también recibe vuelos civiles.
Los dos países encabezaron la guerra efectuada por la OTAN contra las tropas del dirigente libio, fugado desde la caída de su cuartel general en Trípoli el 23 de agosto.
El jefe del Consejo Nacional de Transición de Libia, Mustafa Abdul Yalil, reclamó el envío de armamento para combatir a los seguidores del fugitivo líder libio Muammar al Khadafi.
Según el líder rebelde, precisan estas armas para conquistar las partes del país que aún respaldan a Khadafi.
Según la insurgencia, el presidente libio se encuentra en el sur del país, Amnistía Internacional, sin embargo, ha denunciado tanto al CNT como al régimen de Khadafi de cometer crímenes de guerra.
Mientras tanto, la Unión Africana se niega a reconocer al los rebeldes como como legítimos representantes del pueblo libio y han advertido que sólo reconocerán a un Gobierno que incluya a "todos los actores libios".
La Unión Africana, que se opuso a la intervención militar internacional en Libia y abogó por una salida negociada al conflicto, se reunió el pasado miércoles para adoptar una posición sobre la nueva situación en el país y la estrategia a seguir ante "la posibilidad de proliferación de armas y terrorismo" debido al "debilitamiento de la paz y seguridad regional".
El organismo africano, formado por Sudáfrica, la República del Congo, Uganda, Mauritania y Mali, no reconoce como legítimo al CNT, pero se mostró dispuesto a trabajar junto al nuevo gabinete "para lograr el establecimiento de un Gobierno de unidad nacional".
Los mandatarios africanos se mostraron igualmente dispuestos a trabajar con la ONU, la Liga Árabe, la Organización de Cooperación Islámica, la Unión Europea y la OTAN para "asegurar y coordinar el apoyo al pueblo libio".
Fuente: EFE y AFP

