La ayuda humanitaria no llega a Siria
La ONU continúa esperando que el gobierno autorice el ingreso de ayuda humanitaria al país y que el el Ejército y los rebeldes se retiren de una carretera por donde debe ingresar asistencia a la norteña ciudad de Alepo.
Si bien "el cese de las hostilidades se está respetando ampliamente, tenemos un problema en la cuestión del acceso humanitario", declaró De Mistura en su conferencia semanal de prensa en Ginebra, en la que lamentó que la reducción de la violencia no se haya reflejado en un solo permiso para aportar asistencia vital a las personas que están confinadas en esas áreas.
El diplomático descargó gran parte de la culpa en el Gobierno del presidente Bashar al Assad, que hasta el momento no proporcionó los salvoconductos requeridos para que los camiones puedan circular por el país árabe con la ayuda destinada a los civiles necesitados.
"Esto es algo que tiene que ocurrir de inmediato", dijo, citado por la agencia de noticias EFE.
Su consejero humanitario Jan Egeland, en tanto, informó que no se registraron matanzas de civiles en las últimas 24 horas, y que los ataques contra colegios y hospitales pararon.
Según Egeland los convoyes de ayuda podrían alcanzar zonas sitiadas como Muadamiya, al Waer y Duma el final de la semana si los permisos fueran concedidos, lo que calificó como "sencillo de hacer".
En tanto, Rusia informó que el ejército sirio inició el repliegue de la carretera de Castelo, en cumplimiento de la tregua acordada con Estados Unidos, para permitir la entrada de ayuda de la ONU hacia los barrios asediados de la ciudad de Alepo, en el norte del país, uno de los puntos del acuerdo de tregua que este jueves transita su tercer día, tras entrar en vigor en el territorio sirio el pasado día 12.
Poco antes del mediodía local empezó "el repliegue de carros blindados a posiciones provisionales, supervisado por drones y representantes de medios informativos", dijo el comandante del grupo operativo ruso, coronel Serguei Kapitsin, durante una videoconferencia con Moscú.
El repliegue "se realiza de forma simultánea (con la oposición armada siria), tal y como estipula el acuerdo ruso-estadounidense" para el cese de las hostilidades, precisó el militar citado por la agencia de noticias EFE.
Kapitsin aseguró que el Ejército sirio "está cumpliendo con su compromiso" y acusó a la oposición siria de no hacer lo mismo.
Confirmó la información el director del opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman, quien señaló que los soldados "han comenzado a retirarse, pero aún no sabemos si esto va a traducirse en algo al final".
El responsable de la ONG opositora con sede en Londres y una red de informantes en terreno agregó que mientras este repliegue se produce "los rebeldes todavía se mantienen en sus posiciones en los extremos de la carretera".
En tanto, el jefe de operaciones del Estado Mayor ruso, el general Víktor Poznírij, confirmó que "las fuerzas gubernamentales sirias han cesado el fuego e iniciado el repliegue de tanques, blindados y artillería a las posiciones acordadas, cumpliendo con las condiciones para crear una zona desmilitarizada".
La retirada del Ejército sirio, que tras esta medida debería ceder el control del camino de Castelo a las tropas rusas, no fue confirmada aún por las autoridades de Damasco.
Hasta ahora, los efectivos gubernamentales sirios ocupaban la parte central de la vía de Castelo, y el amplio abanico de grupos islamistas insurgentes, entre ellos la milicia islamista radical Estado Islámico y el Frente de la Conquista y el Levante (ex Frente al Nusra, filial en Siria de Al Qaeda) estaban posicionados al comienzo y al final de la ruta.
El control de la carretera de Castelo fue tomado por el gobierno el pasado 17 de julio, lo que supuso el cerco total a los barrios orientales de Alepo, en manos de los opositores.
El 6 de agosto, los insurgentes lograron romper el asedio abriendo una vía alternativa de suministros por el suroeste a través del camino de Al Ramusa, aunque dieciocho días después fue retomado por el ejército.
Actualmente, un convoy de 40 camiones con ayuda de la ONU espera en la frontera turco-siria a obtener garantías de seguridad de las partes contrincantes para acceder a Alepo.
El cese de las hostilidades, aunque con denuncias cruzadas de incumplimiento, redujo notablemente los niveles de violencia en el convulsionado país.

