"Vengo (a Bosnia), con la ayuda de Dios, para confirmar en la fe a los
fieles católicos, para sostener el diálogo ecuménico e interreligioso y,
sobre todo, para animar la convivencia pacífica en el país", explicó el
pontífice en un videomensaje con motivo de su próximo viaje a Sarajevo,
de mayoría musulmana.

