La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), declaró el 15 de Junio como el Día mundial contra el abuso y el maltrato en los mayores. Esta declaración fue promovida por un trabajo conjunto entre el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, a través de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, la Cancillería y la Misión Argentina ante la ONU.
Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez
La fecha que se conmemora hoy fue establecida en base a una iniciativa del Gobierno nacional. Es un día para reflexionar sobre los prejuicios hacia los adultos mayores y pensarlos como sujetos de derecho.
El organismo internacional reconoció oficialmente el abuso hacia las personas mayores como un problema social global que afecta los derechos de millones de personas en todo el mundo y que merece la atención de la comunidad internacional.
Desde 2006, la Red Internacional para la Prevención del Abuso y Maltrato (INPEA, por su nombre en inglés) considera el 15 de Junio como el día de la toma de conciencia a nivel mundial. Sin embargo, aun siendo tema de agenda de los diversos gobiernos nacionales, las Naciones Unidas no lo habían reconocido como tal.
En este sentido, la Argentina tuvo un rol fundamental para la aprobación de la Resolución N° 66.127 de la ONU, ya que cuenta con una extensa trayectoria en la promoción de los Derechos Humanos y el respeto hacia los adultos mayores.
El maltrato de las personas mayores es un problema social mundial que afecta la salud y los Derechos Humanos de millones de personas mayores en todo el mundo y es un problema que merece la atención de la comunidad internacional.
El Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, representa el día del año en que todo el mundo expresa su oposición a los abusos y los sufrimientos infligidos a algunas de nuestras generaciones mayores.
Una vida larga es un signo de buena salud. El envejecimiento de la población mundial, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, es un indicador de la mejora de la salud mundial. La población mundial de 60 años o más es de 650 millones, y se calcula que en 2050 alcanzará los 2000 millones.
Sin embargo, esta tendencia positiva se acompaña de retos sanitarios especiales para el siglo XXI. Es imprescindible preparar a los dispensadores de atención sanitaria y a las sociedades para que atiendan las necesidades de las poblaciones mayores: formación de los profesionales sanitarios en la atención a estas personas; prevención y tratamiento de las enfermedades crónicas asociadas a la edad; formulación de políticas sostenibles en materia de atención a largo plazo, atención paliativa, y desarrollo de servicios y entornos adaptados a las necesidades de las personas mayores.
Desde 2006, la Red Internacional para la Prevención del Abuso y Maltrato (INPEA, por su nombre en inglés) considera el 15 de Junio como el día de la toma de conciencia a nivel mundial. Sin embargo, aun siendo tema de agenda de los diversos gobiernos nacionales, las Naciones Unidas no lo habían reconocido como tal.
En este sentido, la Argentina tuvo un rol fundamental para la aprobación de la Resolución N° 66.127 de la ONU, ya que cuenta con una extensa trayectoria en la promoción de los Derechos Humanos y el respeto hacia los adultos mayores.
El maltrato de las personas mayores es un problema social mundial que afecta la salud y los Derechos Humanos de millones de personas mayores en todo el mundo y es un problema que merece la atención de la comunidad internacional.
El Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, representa el día del año en que todo el mundo expresa su oposición a los abusos y los sufrimientos infligidos a algunas de nuestras generaciones mayores.
Una vida larga es un signo de buena salud. El envejecimiento de la población mundial, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo, es un indicador de la mejora de la salud mundial. La población mundial de 60 años o más es de 650 millones, y se calcula que en 2050 alcanzará los 2000 millones.
Sin embargo, esta tendencia positiva se acompaña de retos sanitarios especiales para el siglo XXI. Es imprescindible preparar a los dispensadores de atención sanitaria y a las sociedades para que atiendan las necesidades de las poblaciones mayores: formación de los profesionales sanitarios en la atención a estas personas; prevención y tratamiento de las enfermedades crónicas asociadas a la edad; formulación de políticas sostenibles en materia de atención a largo plazo, atención paliativa, y desarrollo de servicios y entornos adaptados a las necesidades de las personas mayores.

