Atentados en Siria dejan más de 50 muertos
Dos atacantes suicidas detonaron sendos coches bomba frente a un edificio de la inteligencia militar Siria en Damasco, y al menos 55 personas murieron en los ataques
(Télam)
Los atentados, extensamente condenados por la comunidad internacional, alimentaron los temores a una creciente presencia de islamistas radicales entre los sectores que buscan derrocar al presidente Bashar Al Assad y dieron un nuevo golpe a los esfuerzos de la ONU por poner fin al sangriento conflicto.
El primer coche bomba explotó en una autopista de seis carriles durante la hora de mayor tránsito de la mañana, derribó una pared de seguridad que protegía al edificio gubernamental y atrajo a curiosos al lugar, dijeron testigos.
El segundo estallido, mucho mayor que ell primero, ocurrió a los pocos minutos, provocó el incendio de decenas de autos y elevó al cielo una enorme nube de humo con forma de hongo que se veía desde distintos puntos de la capital.
La televisión estatal aseguró que "los terroristas" fueron los responsables de los ataques en una avenida de gran circulación, "en momentos en que las personas se dirigían a sus trabajos y los niños a la escuela".
La emisora mostró imágenes de cuerpos destrozados mezclados con autos destruidos y escombros de edificios parcialmente dañados. Las explosiones produjeron un cráter de tres metros de profundidad y dos grandes y espesas columnas de humo.
Poco después cientos de personas acudieron al lugar y condenaron los atentados calificándolos de criminales, bárbaros, y culpando a Estados Unidos y Al-Qaeda, entre otros, de estar detrás de los hechos, informó la agencia de noticias siria SANA.
El Ministerio del Interior dijo que al menos 55 personas murieron y 372 resultaron heridas, y también que se hallaron 15 restos humanos en las proximidades del lugar de las explosiones, aunque no quedó claro a cuántas personas más podrían corresponder.
En un comunicado, la cartera agregó que los dos ataques fueron cometidos por dos suicidas que detonaron dos coches bomba cargados con más de 1.000 kilos de explosivos.
Tanto el gobierno como la oposición se acusan de haber perpetrado los atentados con explosivos.
El gobierno culpó a "terroristas", refiriéndose a la oposición al presidente Al Asad, cuyo partido está en el poder desde 1963.
A su vez, el Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición de oposición, responsabilizó al gobierno de haber hecho los ataques con el objetivo de generar temor entre los observadores internacionales y respaldar la versión del gobierno de que Al Qaeda está detrás de la insurgencia contraria a al Assad.
Los atentados constituyeron un nuevo golpe a un plan de paz para Siria elaborado por el enviado de la ONU, Kofi Annan, que comenzó a aplicarse el mes pasado con la entrada en vigor de una tregua entre gobierno y los grupos armados de la oposición que sin embargo no logró detener el derramamiento de sangre.
Unos 50 observadores de la ONU están presentes en Siria para supervisar el cumplimiento del alto el fuego.

