Todo comenzó tras un alerta recibido en el sistema de emergencias 911, donde se daba cuenta sobre una motocicleta que se encontraba tirada en un sector del mencionado barrio. De inmediato, personal del Grupo Dinámico de Prevención del Delito "Zorro 7", dependiente de la Unidad Regional N.º 7, se desplazó hasta el lugar.
Al arribar, los uniformados se encontraron con un clima hostil. Según lograron establecer mediante las primeras averiguaciones, el rodado había sido dejado en la vía pública luego de una situación conflictiva vinculada a un sujeto que los propios vecinos señalaron y acusaron de ser el presunto autor de reiterados hechos contra la propiedad cometidos en los alrededores. Los efectivos debieron intervenir rápidamente para controlar el tumulto y evitar que el conflicto escalara entre los presentes.
La situación sumó un nuevo revés cuando, en medio del procedimiento, una mujer se presentó ante las autoridades manifestando ser la legítima dueña de la motocicleta. Sin embargo, al momento de requerirle los papeles, la mujer no pudo acreditar la documentación correspondiente que avalara la propiedad.
Ante las dudas, los agentes procedieron a verificar los números de motor y chasis en los sistemas informáticos de la fuerza. El resultado confirmó las sospechas: el motovehículo registraba un pedido de secuestro por robo.
Ante este panorama, la autoridad judicial de turno ordenó el secuestro preventivo del rodado, el cual fue trasladado a la dependencia policial para avanzar con las pericias de rigor y establecer de forma definitiva su situación legal.