Emergencia alimentaria: la situación desborda a merenderos jujeños
- Los referentes de merenderos sostienen que las personas que concurren tienen otras necesidades, además de las alimentarias.
- Muchas de estas instituciones dependen de donaciones para seguir funcionando.
Sonia Guirado, referente del merendero “Lo de Zamba”, ubicado en asentamiento San Jorge, contó la situación de esa institución y otras similares, indicando que no reciben ayuda del Estado nacional ni provincial, y que consiguen alimentos gestionándolos junto a otros referentes de merenderos y comedores de Capital.
“La situación está sumamente desbordada y nadie toma cartas en el. Tanto (el gobernador) Morales como la ministra Sarapura tienen que tomar una decisión política para poder solucionar esto y tratar de llegar a todos los comedores y merenderos”, consideró.
La razón de que no reciban asistencia estatal, para Guirado, “es porque somos opositores; esa es la explicación más correcta”.
Personas asistentes
Guirado contó que el merendero que dirige comenzó a funcionar hace cinco años, asistiendo a 5 niños. Hoy reciben a 140 personas de todas las edades, y ya no pueden ofrecerles una comida y la merienda por la situación que atraviesan.
“Si no recibimos (mercadería) solidariamente sería imposible poder darles una asistencia alimentaria. Además, queremos que tengan una como corresponde: con proteínas, no darles guisos lavados de fideos”.
A esto agregó que en las partidas que envía el gobierno a otros merenderos y comedores no se considera la calidad nutricional o la alimentación saludable; “mandan latas de polenta de las que no se sabe la marca, latas de merluza en cantidad, y con suerte mandan leche. Hay que arreglarse con eso”.
“Hace cinco años estoy en el merendero y jamás vi a la ministra ni a gente del ministerio en los barrios. No los conozco, no caminan el territorio”, aseguró.
Más que hambre
Por otro lado, la referente del merendero “Lo de Zamba” dijo que quienes asisten tienen más que hambre; “hay además otros tipos de necesidades: no tienen calzado. En la última actividad que realizamos recibimos donaciones a través del Juzgado Contravencional N° 1, y también llevamos ropa de las personas que donan. Conozco el barrio y puedo hablar de todas las necesidades. Hay gente que todavía tiene piso de barro en su casa”.