La aceleración que muestran las cotizaciones de los 0km es evidente. En diciembre último, los siete vehículos más económicos, saltaron la franja del millón de pesos. Cuatro meses después, están próximos a romper otro récord.
El modelo de menor precio del mercado es el Chery QQ que cuesta $1.080.000. La particularidad que tiene este vehículo de la marca china es que expresa su cotización, en la lista oficial, en dólares. Vale unos u$s11.000. Como el tipo de cambio está planchado, no sufrió un ajuste considerable en lo que va del 2021. El resto de los autos chicos, que se manejan en pesos, tuvieron otro comportamiento.
El Fiat Mobi Easy es el modelo que le sigue y cuesta ya $1.298.000. A partir de ahí, hay nueve vehículos, en sus versiones de entrada de gama, que se ubican en la franja de precios entre $1.300.000 y $1.500.000: Toyota Etios X ($1.326.200), Chevrolet Onix Joy ($1.346.900), Renault Kwid Zen ($1.362.100), Volkswagen Gol Trend ($1.363.000), Peugeot 208 Like ($1.374.711), Ford Ka ($1.383.000), Nissan Versa ($1.413.400), Volkswagen Up ($1.487.150) y Fiat Uno Way ($1.497.400). Un dato a tener en cuenta es que el Ford Ka y el VW Up se dejarán de vender en el corto plazo. Otro de los “chicos” que ya no se comercializa es el Nissan March.
Las automotrices vienen ajustando sus listas por arriba del 5% mensual. Es por eso que, a partir del mayo, tres o cuatro de estos modelos queden con un precio superior a $1.500.000. El resto, demorará un par de incrementos más.
Pese a estos fuertes ajustes, la demanda sigue sostenida. La brecha cambiaria, aunque menor, mantiene el atractivo de la diferencia que se obtiene vendiendo dólares en el mercado “blue” para pagar autos que fijan su cotización al tipo de cambio oficial. El segmento más fuerte, obviamente, es el de los modelos de mayor precio e importados. Ante la restricción al ingreso de 0km del exterior, hay muchos compradores para poca oferta y esto hace que se mantengan los sobreprecios.
Sin embargo, el segmento de los modelos de menor valor, también acompaña el crecimiento de las ventas. Hace dos días, la asociación que agrupa a las concesionarias de todo el país (ACARA), realizó distintas reuniones virtuales con sus socios de diferentes regiones. La conclusión que se obtuvo de esos encuentros es que el volumen de operaciones del 2021 estará definido por la disponibilidad de vehículos y no por la voluntad de los compradores. “La demanda está fuerte. Todo dependerá de la cantidad de autos que dejen entrar y las posibilidades de las fábricas locales de producir lo necesario en las actuales condiciones sanitarias” explicó un participante de esas reuniones.
Toyota tuvo que levantar el turno tarde de producción por el alto nivel de ausentismo por contagios. Otras terminales están en situación similar. A esto se suman los problemas de falta de piezas importadas y un conflicto en el puerto de la Ciudad de Buenos Aires que impide la liberación de autopartes. Por este motivo, Nissan y Mercedes-Benz dejaron de fabricar desde el miércoles pasado.
Ante este escenario, algunas terminales –como Toyota, Volkswagen y Peugeot – establecieron un plan de emergencia que consiste en recuperar producción abriendo las plantas los sábados.
De mantenerse el normal abastecimiento de vehículos, en las reuniones regionales de ACARA, concluyeron que el mercado total del 2021 podría llegar a las 415.000 unidades.