La marcha, denominada "Caminata por el Agua y la Vida", partió a comienzos de mes desde La Quiaca y culminó su trayecto en la plaza céntrica frente a la Casa de Gobierno con un acto central, asambleas y un festival de música de protesta.
Gustavo Ontiveros, referente comunero de Humahuaca, detalló los motivos del reclamo que llevan adelante desde hace más de una década: "Uno de los principales objetivos es llamar a la reflexión a toda la sociedad jujeña y especialmente a nuestros gobernantes acerca de algo tan vital como la tierra y el agua. No podemos permitir que se extranjericen, se privaticen y se pongan a la venta del mercado, obligando a las poblaciones indígenas y a los más humildes a tener recursos para acceder a ellas".
Conflictos territoriales, despojos y falta de consulta previa
El dirigente indígena remarcó que las problemáticas en el interior provincial se profundizan por la falta de infraestructura hídrica orientada a la producción agrícola y el consumo de las poblaciones, en contraste con el otorgamiento de permisos para la actividad extractiva.
Según señaló, los proyectos mineros avanzan en diversos puntos de la provincia sin garantizar el derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada, tal como lo establecen los tratados internacionales y el Convenio 169 de la OIT.
"Los proyectos mineros avanzan sigilosamente; se aprueban en las oficinas y la Legislatura, y cuando está todo hecho toman los territorios violando los derechos indígenas. En las comunidades no hay pobreza porque se tiene una forma de vida natural sustentada en el alimento de la tierra; cuando son desalojados, se ven obligados a migrar a las grandes ciudades para convertirse en pobres urbanos", argumentó Ontiveros.
Cuestionamientos a las evaluaciones de impacto ambiental
Consultado sobre los anuncios oficiales respecto a la incorporación de nuevas tecnologías para la extracción de litio en la Puna jujeña, Ontiveros desestimó que los métodos utilizados vayan a reducir el uso intensivo de los recursos hídricos en la región.
Asimismo, criticó el sistema de control estatal y la validez de los estudios ambientales presentados por las empresas privadas: "Los estudios de impacto ambiental los hacen las mismas empresas que van a saquear, con la ayuda del Ministerio de Minería que funciona como una escribanía. Las mineras no traen progreso: dejan contaminación, pobreza y desempleo. Si la minería trajera desarrollo, los hospitales de zonas mineras como Susques, Abra Pampa o La Quiaca no estarían tan empobrecidos como el resto de la provincia".