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Empresa estadounidense buscará el avión malayo desaparecido en 2014

El nuevo rastreo comenzará a mediados de este mes tras el acuerdo alcanzado entre la compañía y el gobierno malasio y se enfocará en el lecho marino de un área de 25.000 kilómetros cuadrados del Océano Índico.

El gobierno de Malasia anunció hoy haber llegado a un acuerdo con la compañía estadounidense Ocean Infinity para que retome la búsqueda del avión vuelo MH370 que desapareció misteriosamente el 8 de marzo de 2014 con 239 personas a bordo sin que pudiera especificarse la causa.

El nuevo rastreo comenzará a mediados de este mes tras el acuerdo alcanzado entre la compañía y el gobierno malasio y se enfocará en el lecho marino de un área de 25.000 kilómetros cuadrados del océano Índico, previamente delimitado por expertos australianos y donde se cree que el aparato impactó contra el agua.

"La misión principal de Ocean Infinity es la localización de los restos (de la aeronave) y/o las cajas negras: la grabación de voces en cabina y el registro de los datos de vuelo", dijo Liow Tiong Lai, ministro malasio de Transporte, en rueda de prensa tras la ceremonia de la firma del contrato en Putrajaya, capital administrativa de Malasia.

El ministro explicó que la empresa dispone de un plazo de 90 días para alcanzar su objetivo y que el contrato celebrado estipula que la firma no cobrará si no encuentra el aparato, que se cree se estrelló en el océano Índico, citó la agencia de noticias EFE.

En caso de éxito, la remuneración prevista varía entre los 20 y los 70 millones de dólares.

"En estos momentos, el buque Seabed Constructor está en camino a la zona de búsqueda para aprovechar las condiciones climatológicas favorables en el sur del océano Índico", manifestó Liow Tiong Lai.

El ministro malasio concedió un 85 por ciento de posibilidades a la operación se corone con éxito, y también manifestó su esperanza de que después de casi cuatro años de búsqueda puedan escribir "algún tipo de final a este desafortunado incidente".

El avión de Malaysia Airlines desapareció de los radares el 8 de marzo de 2014, unos 40 minutos más tarde de su despegue en Kuala Lumpur rumbo a Beijing, y después de que alguien apagara los sistemas de comunicación y virara el aparato, según la investigación oficial.

A bordo viajaban 239 personas, entre 154 ciudadanos chinos, 50 malayos (12 formaban la tripulación), siete indonesios, seis australianos, cinco indios, cuatro franceses, tres estadounidenses, dos canadienses, dos iraníes, dos neozelandeses, dos ucranianos, un holandés y un ruso.

La semana pasada, el 2 de enero, el barco de investigación noruego Seabed Constructor partió desde Sudáfrica rumbo a la zona de búsqueda -a la que llegará el día 17- para "ahorrar tiempo (...) ante la estrecha ventana climatológica" favorable para el rastreo, indicó hoy Mark Antelme, en calidad de portavoz de Ocean Infinity.

Entre los 65 tripulantes con los que cuenta el Seabed Constructor, figuran cuatro que participaron en la búsqueda del avión de Air France que se estrelló frente a la costa de Brasil en 2009 y cuyos registros se recuperaron más de dos años después.

"Aunque no existen garantías de que localizaremos el avión, creemos que nuestro sistema de varios vehículos autónomos trabajando a la vez es idóneo para el cometido", señaló el consejero delegado de Ocean Infinity, Oliver Plunkett, según un comunicado.

En enero de 2017, las autoridades de Malasia, Australia y China dieron por concluida la búsqueda tras completar sin éxito el rastreo de unos 120.000 kilómetros cuadrados del océano Índico, en un operativo que costó 135 millones de dólares.
La recuperación de piezas del MH370 en Mozambique, Sudáfrica, las islas Mauricio, la francesa Reunión y Pemba (Tanzania), como confirmaron los análisis de laboratorio, permitió constatar que el aparato se estrelló y elaborar nuevas hipótesis.

Meses después, investigadores australianos acotaron con mayor precisión el lugar donde pudo estrellarse la aeronave, un área en la que se centrarán ahora los esfuerzos de búsqueda.

Los expertos estudiaron en el laboratorio varios factores como el rumbo del avión, la cantidad de combustible y las corrientes marinas de la región, para determinar que el accidente pudo registrarse cerca del grado 35 sur del llamado "séptimo arco", la zona del Índico donde se llevó a cabo el anterior rastreo.

 

Fuente: télam.

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