El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este miércoles que enfrentará cualquier intento de injerencia extranjera en las elecciones presidenciales en su país, en medio de las crecientes tensiones diplomáticas con Estados Unidos y la Argentina.
Lula Da Silva dijo que enfrentará cualquier intento de injerencia extranjera en las elecciones
Una fuente de la Cancillería brasileña dijo que Brasilia mantendrá las relaciones con Buenos Aires reducidas al nivel de encargado de negocios “mientras persistan los ataques” verbales de Javier Milei.
“Brasil no solo está preparado, sino que va a enfrentar a cualquier persona de fuera que quiera interferir en nuestro proceso electoral”, afirmó Lula en una entrevista con el portal científico brasileño Meteoro Brasil.
Lula busca su reelección en los comicios del 4 de octubre. Su principal rival será el candidato derechista Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que enfrenta una condena de 27 años de prisión por golpismo.
El mandatario izquierdista rechazó que otros países intenten interferir en el proceso electoral. “No es correcto y no es posible. Nosotros queremos ser tratados con respeto”, afirmó.
El gobierno brasileño decidió retirar a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y le pidió al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, que regrese al país después de la ola de descalificaciones lanzadas por Javier Milei contra Lula en las últimas semanas.
Milei calificó varias veces a Lula de “ladrón” y “corrupto” tanto en la Argentina como en Brasil, cuando asistió en San Pablo al lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Al mismo tiempo, el gobierno de Donald Trump le retiró la visa a la embajadora de Brasil en Washington, María Luisa Ribeiro Viotti. La medida fue tomada en represalia por la demora de Brasil en autorizar a Daniel “Danny” Perez a asumir sus funciones como nuevo embajador estadounidense en Brasilia.
Además, la Casa Blanca acusa a Brasilia de impedirle a dos funcionarios de rango medio visitar el país sudamericano en plena campaña electoral. El gobierno de Lula estima que querían inmiscuirse en los asuntos internos del país para apuntalar la candidatura de Bolsonaro. Según fuentes brasileñas, pretendían viajar a Brasil para “fiscalizar” e “investigar” las urnas electrónicas.
Trump le aplicó a Brasil nuevos aranceles recientemente.
¿Qué va a pasar entre Brasil y la Argentina?
En tanto, una fuente de la Cancillería brasileña dijo que Lula mantendrá las relaciones con la Argentina reducidas al nivel de encargado de negocios “mientras persistan los ataques” verbales de Milei.
El martes el gobierno brasileño resolvió rebajar el nivel de la relación con la Argentina, una decisión que “vale mientras persistan los ataques”, informó la fuente. Brasilia considera los dichos de Milei un “absoluto irrespeto”, agregó la fuente.
Buenos Aires dijo el martes que el gobierno brasileño había pedido que su embajador, Raimondi, saliera del país. Pero la fuente del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil señaló que la salida o permanencia del embajador es decisión del gobierno argentino.
El martes, la cancillería argentina lamentó la decisión de rebajar las relaciones y la calificó como “puramente ideológica”.
La fuente brasileña replicó que la medida “no es ideológica” y recordó que Brasil “mantiene buenas relaciones” con gobiernos de varias tendencias políticas.

