Mundo | Londres |

Vigilia en repudio al ataque terrorista

Miles de personas se congregaron este jueves en Trafalgar Square, una plaza emblemática del centro de Londres, para concluir una jornada cargada de homenajes y emoción, en la que las autoridades y la sociedad se concentraron en recordar a las víctimas que dejó el atentado que golpeó ayer "el corazón del poder" de la capital británica y que fue reivindicado por la milicia Estado Islámico.

Ciudadanos, turistas y representantes de las comunidades musulmanas y judías, además de religiosos anglicanos, protestantes y católicos, se unieron esta noche en una vigilia para repudiar el ataque cometido por un ciudadano británico de 52 años, Khalid Masood, que terminó con cinco muertos, entre ellos el propio atacante, y unos 40 heridos.

En el acto, encabezado por el alcalde de Londres y el primer líder musulmán al frente de la ciudad, Sadiq Khan, se solicitó guardar un minuto de silencio y encender velas en memoria de los fallecidos, junto a los familiares de las víctimas.

La plaza, ubicada frente al famoso museo National Gallery, estaba inusualmente llena de policías, que no sólo eran parte del enorme despliegue de seguridad, común después de un atentado, sino que además participaban de los homenajes, ya que una de las víctimas fatales fue un oficial, que intentó detener al atacante y evitar que entre al Parlamento. 

Los policías no pueden hacer declaraciones cuando están en servicio, sin embargo, uno de los oficiales que seguía de cerca la vigilia no pudo contener su emoción y contó a Télam que la muerte de su compañero Keith Palmer, quien tenía 15 años en la policía metropolitana, lo conmocionó.

La tensión se sentía hoy entre los policías londinenses, especialmente porque el atentado de ayer reavivó el debate sobre el porte de armas por la Policía en su trabajo diario. 

"Es un tema de larga discusión en la sociedad británica y del cual no hay una sola posición, pero a la luz de lo sucedido ayer, hubiese querido que el policía contara con mayores herramientas para su defensa personal. Pero la sociedad en su conjunto aun no está preparada para aceptar el cambio", opinó el policía, que pidió no dar su nombre.

En Londres, desde hace 180 años, las fuerzas policiales no portan armas de fuego para patrullar y combatir el delito. La portación de armas queda reservada a situaciones determinadas, como el refuerzo de la seguridad para el festejo de las fiestas de Año Nuevo.

Pero la Policía no fue el único sector sacudido por el atentado. 

El director de la organización internacional Al Islam con sede en Londres, Ahmed Al Daayen, expresó su preocupación porque Londres va a sentir el impacto de este atentado, aunque consideró que la ciudad "saldrá adelante por su fuerte multiculturalidad".

Al Dayeen, al frente de una organización que busca difundir la literatura islámica, contó a Télam que se acercó a la vigilia para dar una "visión pacífica acerca del islam y, por otro lado, difundir un mensaje de armonía y de unidad en contra del terrorismo".
Este mismo mensaje difundieron horas antes los principales líderes católico, musulmán y judío de Londres, tras una reunión con las autoridades policiales de la capital.

Pero el repudio y el llamado a la unidad y la paz no fue sólo de los líderes religiosos y los dirigentes. Muchos ciudadanos británicos salieron a las calles para mostrar su solidaridad a las víctimas y su rechazo a la violencia. 

"Estoy acá para expresar mi solidaridad a mis compañeros londinenses. Algo horrible pasó ayer y es importante para mí venir aquí porque las ciudadanos de esta ciudad tenemos que permanecer juntos y traer claridad sobre lo que pasó ayer", explicó Ali, un joven de 26 años, que trabaja como consultor de una ONG que realiza evaluación de impacto en programas sociales.

El joven, británico y musulmán, consideró que toda la sociedad debe "actuar más como comunidad" para contribuir a evitar este tipo de actos. 

"La única chance es pararse juntos en esto. Yo pude haber estado en ese puente", le dijo a esta agencia y recordó que cerca del 15% de los habitantes de Londres es de origen musulmán.

Al mediodía, una multitud de ciudadanos se congregó para otro masivo homenaje a las víctimas. 

Británicos entristecidos y conmocionados, y extranjeros curiosos se acercaron a la Torre del Big Ben para dejar flores y cartas, a pocos metros del inicio del puente de Westminster donde ayer Masood atropelló a decenas de personas antes de estrellar su camioneta. 

Las inmediaciones del Parlamento, del otro lado del puente, continuaron cerradas al público, como había anunciado anoche la Policía. 

Pese a que la tranquilidad retornó a la capital británica, el despliegue masivo de fuerzas de seguridad se extendió durante todo el día al centro de Londres y también a las principales áreas turísticas. 

A modo de ejemplo, en el London Eye, la vuelta al mundo que es una de las visitas obligadas al llegar a esta ciudad, los turistas eran escaneados con detectores de metales.

La capital británica presentó dos caras. Por un lado, una plaza abarrotada de personas conmovidas que rindieron homenaje a las víctimas y, por otro lado, a pocos metros de allí, una ciudad que mantenía su ritmo vertiginoso, indiferente a la tensión que causó el atentado. 

En la entrada de algunas estaciones del subte londinense, la oficina de Transporte de la ciudad colocó un cartel que sintetizaba estas dos caras: “La flor que florece en la adversidad es la más rara y la más bella de todas".

Temas

Dejá tu comentario