Cinco empresas en la carrera por La Esperanza
Se vence hoy – aunque podría prorrogarse – el plazo para que las empresas que tengan interés en comprar el ingenio azucarero participen de la licitación a la que convocó la justicia; el fiscal de estado difundió cinco nombres, entre lo que aparecen el ingenio Ledesma y el grupo colombiano Omega, cuya operación se frustró a principio de año.
Día clave para el futuro del histórico y problemático ingenio azucarero La Esperanza, ubicado en el departamento San Pedro.
La justicia tiene a su cargo el ingenio desde que se declaró en quiebra, hace más de 18 años. El juez responsable es Juan Pablo Calderón, quien tras la fallida venta directa que intentó realizar el gobierno de la provincia, llamó a licitación para que todos los interesados en comprar el ingenio hagan sus ofertas.
El plazo para la recepción de oferentes se vence hoy.
Según reveló por primera vez oficialmente el gobierno, las empresas que recibieron formalmente el ofrecimiento para participar de la licitación fueron cinco: Ingenio Leales, Ledesma, EMEPA, ingenio Tabacal y NikOil, la empresa subsidiaria del grupo colombiano Omega Energy.
Estos últimos inversores son los que habían acordado la compra en forma directa con el gobierno de la provincia hace menos de dos meses, pero no pudieron acreditar en la justicia su existencia real como empresa constituida en el país, entre otros inconvenientes formales que llevaron al juez Calderón a desechar la operación.
Tras ello, el propio Calderón resolvió llamar a un nuevo proceso de licitación, descartando el llamado realizado en 2008, y las empresas interesadas a traviesan las últimas horas para presentarse a participar del proceso.
El fiscal de estado, Mariano Miranda, en diálogo con Radio 2, reveló incluso, que NikOil, la empresa del grupo Omega, avanzó en la regularización de su situación y estaría a punto de constituir una empresa en el país, de nombre “Alesa”.
Así, este grupo, que hace tan sólo dos meses había ofrecido comprar la empresa a cambio de 85 millones de dólares, estaría nuevamente en carrera.
Resta conocer si las otras empresas, a las que el gobierno se encargó de interesar, concretan un ofrecimiento antes del vencimiento del plazo.
Se estima que, si el juez sigue el mandato de su resolución y lleva adelante el proceso licitatorio, la venta podría demorar los tiempos lógicos de una convocatoria de ese tipo. Los más optimistas, aseguran que el proceso demandaría todo lo que resta del año.
Para el Poder Ejecutivo, La Esperanza sigue siendo un dolor de cabeza, y su funcionamiento le provoca al estado un agujero fiscal de 500 millones de pesos al año.

