El legislador es uno de los 60 políticos de la Asamblea Nacional francesa que se opone a la escritura de género, según informó The Independent. De acuerdo a Jolivet, su uso genera una brecha entre el francés hablado y el escrito, por lo que el idioma es más “difícil” de aprender.
En un tuit publicado por el diputado en febrero pasado, apuntó contra el movimiento: “La escritura inclusiva es solo la punta del iceberg. El mal es más profundo: la cultura del cancelamiento. Este fenómeno pretende reescribir nuestra historia, barrer nuestros valores, negar lo que somos”.
Además, sugirió que este enfoque de Francia “pone en peligro” su herencia y “no ayuda” en la lucha por la igualdad de género. A su vez, se mostró preocupado por las palabras neutrales en cuanto al género, como “iels” (ellos / ellos), “toustes” (todos) y “celleux” (esos).
Por su parte, el diputado del partido conservador Los Republicanos (LR) Pierre-Henri Dumont consideró a través de su cuenta de Facebook: “Esta ortografía excluye a algunas personas con discapacidades. No está reconocido por la Academia Francesa, ni por el Estado, ni por los lingüistas”. Luego, añadió: “La escritura inclusiva es una herejía, un dictado que ciertas partes intentan imponernos. Es terrorismo intelectual”.
FUENTE: La Nación