NATY LORENA CAÑARES

La nostalgia del otoño mueve la mirada de la poeta, se confunde con la naturaleza que la remonta melancólicamente a otros caminos felices vividos.
TARDE DE OTOÑO
Un hilo deshilachado rueda por el costado izquierdo de la muñeca.
Un árbol cae en este otoño y yo recuerdo el labial que besaron amores y hoy son sensaciones fantasmales.
No basta una alfombra melancólica para saber del viento que me va adentrando, en los canas y a la hoja ocre de mi vientre.
Esta tarde los ojos se duermen mirando como el día quiebra la noche, y no le bastará un suspiro para despertar.
**
VI CÍRCULO
El aroma del azúcar quemada,
la piel envolviéndome en el aire
o el aire envolviéndome la piel,
el crespín llorando bajo el cielo
o llora el cielo junto al crespín.
El naranjo sin olor a fruta dulce,
…allá lejos pasa un hornero
o es el tiempo que se va
o quizás me equivocó y está volviendo.

