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Los Barrios, novena parte: Barrio Centro

Barrio Centro -  2

 

Susana Aguiar, en esta segunda parte, continúa con sus recuerdos de infancia y adolescencia en el barrio Centro de San Salvador de Jujuy donde vivió.

Presente en su memoria gente, lugares, y edificios que revive líricamente.

El amor por el terruño, siempre.

                                  

 

BARRIO CENTRO -  Segunda parte

 

“Barrio Centro”, testigo de mi niñez, juventud y ahora madurez…

 

Sobre la esquina de 19 de abril y Sarmiento, varios jóvenes construyeron un bañadero en la margen izquierda del río Xibi Xibi, entornado de arena y piedra, cubierto de agua para refrescarse en el verano.

Esta construcción la realizaron los hermanos Cabezas, reconocidos chatarreros del lugar, junto a otro varones  que seguían sus órdenes. Los más audaces se lanzaban de cabeza desde el murallón de piedra, defensa del Xibi Xibi, lo que muchas veces acarreó  dolores de cabeza por algún accidente bastante grave.

                  El Colegio Nacional, La Escuela  Normal y el Colegio del Huerto se convirtieron en los elegidos del lugar. Tuvimos la primera Farmacia, que competía con la Farmacia Avenida, sus dueños eran nuestros médicos más cercanos, algunos  boticarios respondían con aciertos nuestras demandas.

                   En la esquina de 19 de abril y Sarmiento con pocas luces a partir de horas 20 se concentraba la muchachada. Si algún extraño varón osaba transitar por allí ellos los interceptaban diciendo: "Las mujeres del barrio son para los varones del barrio" ante el asombro del visitante. Algunos persistieron y lograron franquear este obstáculo.

                  La Plaza Belgrano  con sus pinos, palmera, magnolias y naranjos fue mudo testigo de nuestras amistades y noviazgos. La música de la Retreta  alegraba los jueves y domingos. Era costumbre que los novios dieran la vuelta a la plaza, comúnmente llamada la vuelta del perro. En invierno., los maniceros y barquilleros nos ofrecían sus productos. 

                 Disfrutamos de desfiles cívicos-militar, religiosos,  la Marcha Evocativa del Éxodo que aún se realiza, y  de los primeros  desfile de  carrozas de la  Fiesta de los Estudiantes. Con nuestra juventud a flor de piel desplegábamos  entusiasmo y alegría.

                  Vimos pasar con asombro cada Noche Buena y día de Reyes, los Pesebres vivientes, los adoradores, las Bandas de Sikuris. Las fiestas religiosas  de nuestros hermanos bolivianos con sus característicos trajes y bailes pintaban de colores las calles céntricas de la ciudad.

                 Y el barrio fue creciendo, tomando nuevas tonalidades, desaparecieron las lavanderas del río Chico que sobresalían como parte del  paisaje en el cauce del río Chico, blanqueando la ropa  y tendiéndolas sobre las piedras limpísimas. El barrio se fue poblando de nuevas construcciones, grupos  familiares, vehículos por doquier y nuevos negocios.

              Muchas familias ya no están, otras se mudaron, algunas pocas todavía quedamos desafiando el tiempo y aceptando los cambios y el progreso.

            “Barrio Centro”, testigo de mi niñez, juventud y ahora madurez. Compañero de etapas difíciles y  bellos momentos. Hoy te eriges como la Avenida más transitada entornada por arboledas, el paraje lineal Xibi Xibi y por miles de jóvenes que te transitan, pleno de ilusiones mirando el futuro.

 

 

                                                                                                      Susana Aguiar 

 

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