Un nuevo ataque a la libertad de prensa
Lo acusan de "sedición" y de "incitar a la violencia colectiva contra las instituciones". El periodista filmó la detención de un policía que se intentaba encadenar en la plaza central de Santiago del Estero, durante los reclamos salariales de diciembre.
Paralelamente a este hecho, se conoció el ranking de libertad de prensa que publica todos los años la ONG. Freedom House, institución fundada en 1941 para defender las libertades políticas y los derechos humanos en el mundo.
Esta medición se realiza en 197 países de todo el mundo.
Al máximo posible de libertad le otorga 0, y al mínimo, 100. Los puntos que obtiene cada país son decididos por un grupo de 60 especialistas locales e internacionales que consultan estadísticas, periodistas y otras organizaciones para otorgarle una calificación a cada una de las 23 categorías establecidas.
La lista a nivel mundial está encabezada por Holanda, Noruega y Suecia, que suman 10 puntos. Completan el top ten Bélgica y Finlandia, con 11; Luxemburgo, Suiza, Islandia y Dinamarca, con 12; y Andorra, con 13.
El país en el que la prensa está más restringida es Corea del Norte, que tiene 97 puntos. Los siguen Turkmenistán y Uzbekistán, con 95; Eritrea, con 94; Bielorrusia, con 93; y Cuba, Irán y Guinea Ecuatorial, con 90.
Si se consideran los últimos diez años, se ve que Venezuela, la Argentina y Ecuador retrocedieron en el ranking.
En el caso argentino, en los diez años el empeoramiento fue aún más notable, ya que el país comenzó con 35 puntos en 2004 y llegó a 2014 con 51. Curiosamente, tras una leve mejora entre 2007 y 2008, a partir de 2009 con la sanción de la ley de medios, volvió a retroceder. Costa Rica, Uruguay y Chile muestran un respeto mucho más elevado a la prensa.
Omar Gerardo Rincón, comunicador social por la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia y profesor de la Universidad de los Andes, sostiene que "Hay una lucha entre dos modelos. Uno que concibe a la libertad de expresión como un ámbito irrestricto de autonomía individual, donde el mercado es quien debe regular. Es el que priman en Perú, Chile, Colombia y México".
"El otro modelo dice que la expresión es un derecho colectivo y que los medios de comunicación son un bien escaso que el Estado debe controlar para que haya más equidad. Ambas perspectivas son válidas", afirma.
Los países que sancionaron leyes de medios en estos años se inscriben en el segundo modelo. El problema es que no regularon los medios en favor del bien común, sino en el de ellos mismos.
En Jujuy se duplicaron las agresiones, y abarcaron a cinco ciudades de la provincia. Pero la gravedad de la situación provocó que durante el 2013 se hiciera una misión especial de FOPEA que elaboró un informe completo que pone nuestra provincia entre las que menos respeto tienen las autoridades por la libertad de expresión y el derecho a informar y ser informados.