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Temas urgentes varados por la ausencia de Morales

Crisis en el transporte y en la construcción, obra pública parada, polémica por el plan de viviendas, reclamo de paritarias en el sector estatal, agravamiento de la pobreza en sectores marginales, son temas candentes que reciben la misma respuesta ante los planteos en cada área: “esperemos que vuelva Gerardo”.

El estilo de liderazgo personalista que despliega el gobernador Gerardo Morales hace que su ausencia se note.

Desde los primeros días de julio, el mandatario provincial salió de la provincia para encabezar una gira por China que tuvo como objetivo primordial cerrar nuevos acuerdos comerciales con el gigante asiático, esencialmente para ampliar el parque solar que se construye en Cauchari.

Durante su ausencia aconteció la crisis de transporte más grave de la historia, con seis días consecutivos de corte de servicio total en Capital y sus alrededores, y, con intervalo de un día, dos nuevos paros nacionales con acatamiento dispar en Jujuy.

La parálisis de los funcionarios locales fue evidente y agravó el conflicto.

Los empresarios y el sindicato aún hoy aguardan por un encuentro con el mandatario para realizar una revisión integral del sistema, cuya realización aún no está confirmada.

Superada parcialmente las urgencias en el sector, se produjo una manifestación de trabajadores de la construcción agrupados en la UOCRA.

El reclamo fue claro: luego de las elecciones provinciales del 9 de junio toda la obra pública desplegada por el gobierno provincial se terminó. Según la dirigencia, hay obras concluidas y otras paralizadas. Hay preocupación por la falta de financiamiento y crece la mano de obra desocupada con un alarmante dato: de 9.000 trabajadores del rubro, 5.000 están desocupados según el gremio.

Además, Carlos Cárdenas, titular de la UOCRA reveló un dato que con el correr de las horas se confirmó: el programa provincial de viviendas, que la provincia había promocionado asegurando que solventaría con fondos propios, se quedó sin financiamiento y ahora el gobierno deberá tomar deuda para realizarlo.

Por otro lado hay reclamos particulares en sectores del estado.

El frente de gremios estatales, en sus distintas versiones de agrupamientos, espera por la reunión de negociación paritaria que el propio Morales había agendado para julio.

Resta sólo una semana para que culmine el mes, no hay noticias de una posible convocatoria para iniciar la conversación y los sindicatos empezaron a evaluar medidas de fuerza.

En el mismo escenario, una promesa de campaña le está trayendo dolores de cabeza a la gestión. La promesa de pasar a planta permanente a 5.800 contratados dejó malestar en quienes no ingresaron en el supuesto beneficio.

Municipales y profesionales ahora reclaman el mismo derecho y también exigen un encuentro con el mandatario para discutirlo.

El sector docente, en tanto, ha manifestado malestar por las últimas decisiones de la cartera que dirige la ministra Isolda Calsina relacionados con la evaluación de los docentes. Además aguardan novedades por el pago del 82% móvil, anuncio que se realizó en abril de 2.017 y aún no se hizo efectivo.

En los barrios, organizaciones sociales y movimientos reclaman más asistencia, en medio de una escalada de precios que sigue impactando con fuerza aunque se hable de estabilidad momentánea.

Con la ministra de desarrollo humano, Natalia Sarapura, abocada a la campaña electoral para ser diputada nacional, el malestar crece. Dirigentes de comedores y merenderos también buscan captar la atención del mandatario.