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Se cumplieron dos años de la histórica resistencia de Libertador

En la jornada del domingo, se recordó el segundo aniversario de la terrible represión en el sector del Triángulo de la ciudad de Libertador General San Martín, producida tras una toma de terrenos.

Dos situaciones quedaron al descubierto tras este hecho: la falta de política habitacional del gobierno de la provincia y la fuerte influencia de la política en la justicia. A ellos se debe agregar el fracaso de un programa de emergencia “Un lote para cada Familia que lo necesite”.

La heroica ocupación, resistencia y posterior triunfo en las tierras del Ingenio Ledesma, pudo haber sido el fin de un gobierno manejado por el “fellnerismo” que no se ocupó de la política habitacional por muchos años, teniendo en cuenta una creciente sociedad que demandaba no solamente de los planes de viviendas, sino también de tierras para construir su propio núcleo habitacional.

Ese desinterés, se reflejó en la necesidad de contar más tierras para entregar a las nuevas familias que se constituían y que no tenían ninguna posibilidad de acceder a una vivienda porque en su totalidad dependían de un plan social o ayuda del gobierno provincial o nacional para subsistir. En realidad debido a la falta de trabajo genuino.

Para la CCC, la lucha sirvió porque se le arrancaron 78 hectáreas a “un Ingenio que posee en nuestra provincia 157.000 hectáreas de las cuales utiliza para la producción sólo 38.000, mientras la población, no sólo no tiene tierra para producir, sino tampoco para vivir”.

Si bien la lucha que encabezó la CCC en “El Triángulo” posibilitó que miles de familias puedan acceder a un lote y que hoy estén iniciando la construcción de una vivienda propia,  también se prestó para la corrupción, la venta de lotes, obleas de posesión, y el negociado con tierras del estado, sin brindar solución definitiva a los problemas habitacionales de los jujeños y de miles de extranjeros que vinieron a radicarse en la provincia.

“Puso al descubierto la gran necesidad de tierra y vivienda que hay en la provincia desnudando los graves problemas estructurales de Jujuy y del “modelo” nacional, donde grandes extensiones de tierras están en muy pocas manos. También desató una lucha provincial que obligó a anunciar algunas medidas para que la situación no se les fuera nuevamente de las manos”, se analizó desde la CCC.

Aquel 28 de julio, el gobierno y Ledesma hicieron lo imposible para no ceder ni una hectárea en Libertador. Desataron una feroz represión que terminó con la vida de cuatro jóvenes: Ariel Farfán, Félix Reyes, Juan José Velázquez y Alejandro Farfán.
Siete horas duró la represión y la resistencia. Valían más las 16 hectáreas que se pedían inicialmente que las cuatro vidas con las que terminaron sin dudarlo.

“No es de extrañar, están acostumbrados a vivir a costa de la explotación y el sufrimiento de todo un pueblo.  La heroica resistencia permitió arrancar este triunfo. Pero es un triunfo que costó la sangre de nuestros compañeros y con los que aún no se ha hecho justicia. A dos años, todavía siguen sin ser juzgados los responsables materiales e intelectuales” ponderaron desde la organización social.