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“No estaba seguro de querer que Bergoglio fuera Papa”

Carlos Guillermo Picchi es primo hermano de Jorge Bergoglio, ahora Papa Francisco, y vive en Jujuy. Aseguró que la noticia le generó alegría pero también inquietud por la situación que atraviesa la Iglesia.

El pasado miércoles fue un día histórico para todos los argentinos cuando se conoció la noticia de que el hasta entonces Arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, se convertía en el nuevo Papa de la Iglesia Católica, el número 266 en la línea sucesoria de San Pedro.

La noticia causó gran conmoción en el mundo, sobre todo en Latinoamérica y en nuestro país ya que Francisco –como eligió llamarse Bergoglio- es el primer Papa latinoamericano y jesuita al frente de la Iglesia Católica.

Los familiares y conocidos de Bergoglio también recibieron la noticia con gran alegría y las repercusiones, historias y anécdotas la infancia y la juventud del nuevo Pontífice no se hicieron esperar.

Carlos Guillermo Picchi es primo hermano de Bergoglio (ahora Papa Francisco) y compartió la infancia con él y hace 41 años que vive en Jujuy. En diálogo con Radio 2, Picchi comentó que “yo no he tenido trato con él durante mucho tiempo, sí he participado de su niñez, él tiene 76 años y yo 72 y estuvimos prácticamente juntos hasta los 12 años, luego él ya entró en el noviciado, yo por otro lado me fui a estudiar a Estados Unidos, luego volví y me fui a trabajar a los bosques patagónicos del sur, después él se fue a Córdoba. En fin, pasaron cerca de 45 ó 50 años sin vernos”.

El primo hermano del Papa Francisco recordó que “yo llegué a Jujuy en 1972 por un proyecto de mejoramiento genético forestal por encargo de la empresa Celulosa Jujuy y Forestadora del Norte que se había establecido en la provincia para todo el NOA”.

“En 1971 se hizo una expedición botánica en México para juntar semillas de los árboles de mayor calidad, todo eso se trajo a Castelar, provincia de Buenos Aires, que es donde estaba la sede del INTA, yo trabajaba ahí. Ahora yo vivo acá en Jujuy en la localidad de San Pablo de Reyes con mi familia”, señaló.



Por otro lado, Picchi recordó que “de chico, Jorge (Bergoglio) era un chico muy inquieto, pero a su vez muy religioso, tal es así que cuando éramos chicos en la casa de mi abuela jugábamos a hacer una imitación de las procesiones que se hacían en la parroquia de San Carlos Borromeo”.

“Le sacábamos los batones viejos que se usaban antes a mi abuela y con eso nos disfrazábamos de curas y monaguillos. Como mi abuelo era carpintero, usábamos sus herramientas para cortar los palos de escoba y hacer cruces, poníamos floreros y hacíamos una imitación del sagrario, cantábamos e íbamos de un lugar para el otro en la casa de la abuela”, manifestó.

Asimismo, subrayó que “somos primos hermanos por el lado de mi mamá, la abuela tuvo dos nenas y tres varones, una era Reggina, que es la mamá de Jorge, y Catalina que es mi mamá”.

“Aparte de ese transcurso de la infancia, yo lo acompañé un par de veces al Hospital Militar, donde el párroco de la capilla era un sacerdote salesiano que fue quien lo introdujo en el seminario. Él se inició como salesiano pero después eligió quedarse con los jesuitas. Tal es así que después él hizo el doctorado en teología en Roma con los jesuitas”, indicó.

Y agregó que “a pesar de que su formación fue muy teológica, él optó por quedarse con los franciscanos. Esto es por una opción que siempre tuvo muy clara y que se traslucía en su forma de vida, siempre fue un hombre muy austero, realmente era un personaje muy especial”.

“Jorge es un ejemplo de cristiano de Cristo, un hombre de Jesús, que lamentablemente no es lo que hacemos la mayoría de los católicos hoy en día”, aseguró.



Otra de las anécdotas de color sobre el actual Pontífice y que está relacionada con la provincia de Jujuy es que Bergoglio colaboró con la terminación de la capilla de San Pablo de Reyes, intermediación mediante de su primo Carlos Guillermo Picchi.

“Jorge colaboró con la terminación de la capilla de San Pablo de Reyes, con los cielorrasos, una parte del techo, las rejas, los vidrios, etc. Necesitaban terminar la obra. La señora Norma Orqueda me contactó para ver si podía conseguir en la curia de Buenos Aires un subsidio para terminar esta obra”.

“Yo fui a ver a Monseñor Palentini para ofrecerle la intermediación de Jorge Bergoglio. Efectivamente consiguió el dinero que estoy seguro que lo sacó de su bolsillo porque lo consiguió muy rápidamente. Cuando le pregunté de dónde lo había conseguido dijo que el donante prefería guardar su identidad”, relató.

Picchi destacó el hecho de que “Jorge fue siempre un hombre muy desprendido y muy dedicado a los pobres y los necesitados, eso realmente es una actitud muy cristiana, sabemos que es por esas razones que adoptó el nombre de Francisco, por San Francisco de Asís, que fue un hombre que heredó una fortuna muy grande y sin embargo prefirió renunciar a todos sus bienes y se transformó en una congregación mendicante, es decir ellos viven de la limosna porque prácticamente no tienen nunca nada”.



Finalmente, el primo hermano de Bergoglio se refirió a las sensaciones que le causaron el enterarse de la noticia de que su primo hermano, aquel con el que pasara casi toda la infancias en las calles de su Almagro natal se convirtiera en la máxima autoridad de la Iglesia Católica.

“Fue una emoción muy grande, yo estaba viendo la televisión prñácticamente todo el día y no paraba de llorar de emoción. Yo sinceramente no estaba seguro de querer que él sea electo porque la Iglesia Católica en los últimos 20, 30 ó 40 años ha tenido problemas bastante serios, algunos muy graves y modificar todo eso va a costar mucho”.

“Francisco es un hombre muy sensible y cuando uno se involucra en ambientes donde hay poder, se puede cosechar pocos amigos y muchos enemigos. Como yo lo estimo profundamente, me dolería que se sintiese decepcionado porque el vaticano es todo un Estado, no solamente una Iglesia”, remarcó.

Y añadió que “yo no dudo de la buena voluntad no solamente de él sino de unos cuantos colaboradores cercanos que pueda tener, pero si uno va a al Antiguo Testamento hay un libro muy cortito que se llama Eclesiastés, que dice claramente que lo torcido no se puede enderezar y lo falto no se puede llenar. La sociedad actual en todo el mundo es una sociedad muy hipócrita”.

“Yo recuerdo las palabras de un Obispo de Nueva York que hace unos 40 años dijo en Buenos Aires que la diferencia entre oriente y occidente es que oriente quiere una cruz sin Cristo y occidente quiere un Cristo sin la cruz y creo que esa es la realidad. Nosotros vemos que hay riquezas por todos lados y ese no es el camino que nos enseñó Jesucristo”, finalizó.