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La Feria de Santa Anita una preferida de los turistas

Con la venta de miniaturas, comidas tradicionales y música criolla, se realizó a lo largo de la Quebrada la Feria de Santa Anita. Mirá la galería de imágenes.

El tradicional festejo tuvo lugar el sábado en la recova del a Catedral de nuestra ciudad y ayer se repitió en barrio Belgrano. Diferentes localidades como Tumbaya y Tilcara, también tuvieron su “Feria de Santa Anita” este fin de semana.Como siempre, hubo casamientos, degustación de comidas criollas y la compra de vestimenta y todo tipo de recuerdos en miniatura.

Los orígenes de la fiesta de Santa Anita son un poco confusos. Al menos son dos las versiones que circulan con mayor insistencia. 

Por un lado, la tradicional fiesta que también se celebra en Bolivia, encontraría su origen en un hecho ocurrido en 1884. El 14 de mayo de ese año, las Hermanas de Santa Ana iniciaron labores de enseñanza y formación cristiana a 40 niñas. 

El  26 de julio de ese año, día de Santa Ana, las hermanas organizaron un acto de confraternidad infantil que consistía en sencillos bazares, en el que se expendían juguetes, ropas de muñecas, masitas, refrescos y otros enseres cedidos (trueque) a cambio de botones.

La celebración logró un gran impacto en la población infantil y juvenil y desde entonces, con el paso del tiempo se ha convertido en una de las celebraciones más tradicionales de la región.Por otro lado y como explicó ayer el párroco de barrio Belgrano, Santa Ana  fue una mamá como cualquiera y por lo tanto habría realizado  las miniaturas para su hija, la Virgen María y para el Niño Jesús. 

Más allá de una u otra versión, lo cierto es que los turistas que por estos días visitaron nuestra provincia, disfrutaron con tan particular. Festejo.  Uno a uno iban pasando por el Banco de la República de Santa Anita” para cambiar su dinero por real por otro de juguete, con el que se realizaban todas las compras.

Aquellos que quisieron casarse, aunque más no sea por un día, pasaron primero por el Registro Civil de la República y luego por la Iglesia, para recibir la bendición correspondiente. Tampoco faltaron los que aprovecharon la oportunidad para concretar un divorcio temporal, que los “liberara del compromiso matrimonia"l por unas pocas horas.