La Escuela Nº 411 Mayor Enrique Lutteral precisa colaboración del Estado
La directora del establecimiento señaló que la cooperadora tiene que mantener a la escuela aduciendo que el Estado no le provee nada.
Asimismo, contó que en mayo el Estado entregó el material de limpieza: diez bidones de detergente, cinco de lavandina y dos de desinfectantes. “No nos cubre ni siquiera las necesidades de un mes”, advirtió.
En cuanto a los servicios públicos, aseguró que corre por cuenta del Estado. Sin embargo, aclaró que el servicio del gas es pagado por la institución educativa y que luego es reintegrado por el Estado, pero en lo que va del año aun no recibieron ese pago.
La escuela cuenta con un comedor, por lo que recalcó la directora que “se consume mucho gas”. Se utilizan alrededor de dos cilindros semanales, los cuales tienen un costo de 560 pesos por semana.
También, comentó Perea que el dinero que ingresa al establecimiento es utilizado para el mantenimiento del mismo. “Se rompen los baños, entonces hay que arreglarlos”, explicó.
Cabe aclarar que en estos momentos se están arreglando y pintando las aulas puesto que el próximo año la escuela entrará en el grupo de jornadas extendidas, por lo que necesitan que las instalaciones estén acordes para dichos acontecimientos.
Por su parte, los padres de los alumnos que integran la escuela pagan a la cooperadora una cuota anual de cien pesos por grupo familiar.
En este contexto, la directora desmintió el rumor que había surgido cuando supuestos padres no abonaban la cuota familiar y los chicos se quedaban sin el banco para el ciclo lectivo.
“Que venga un papá a decirme que no se le dio el banco a su chico porque no pagó cooperadora. Se lo inscribe igual, inclusive tengo ahí los compromisos de pagos del año pasado que hasta ahora no han cumplido. Se le tiene demasiado paciencia a los padres”, explicó Perea.
Este tema surge, según la directora, puesto que en años anteriores los padres no pagaban la cooperadora. “Cuando no se podía pagar, se les pedía una colaboración, pero lamentablemente no los padres no colaboran”, manifestó.
Por último, Perea comentó que los días que había paro de porteros, para no suspender las clases y que los niños reciban su almuerzo, se les pedía colaboración a los padres. Sin embargo, aclaró que solo vinieron dos padres cuando hay 521 alumnos en el establecimiento. “Terminamos limpiando maestros y directores para que los chicos pudieran tener clases”, finalizó.