La desopilante idea de intervenir Jujuy de los K
Siguen las repercusiones por el desopilante pedido de intervención a la provincia de Jujuy que realizó el kirchnerismo.
Expertos en el arte de la provocación y la desmesura.
Así se demostraron los diputados nacionales del Frente Para la Victoria, con Héctor Recalde y Axel Kicilof como principales exponentes, quienes en una extravagante conferencia de prensa solicitaron remover del gobierno a Gerardo Morales, clausurar la Legislatura de Jujuy y pasar a retiro a los jueces del Superior Tribunal de Justicia. El argumento: la detención de Milagro Sala.
La delirante propuesta, materializada en un proyecto de ley que fue ingresado en el Congreso Nacional, deja varias conclusiones a la vista.
La primera es el desprecio por la democracia, el sistema republicano y la independencia de poderes.
El bloque k, ya sin poder político, confirma que si lo tuviera iría por todo, sin ningún prejuicio para barrer con cualquier institución que no obedezca sus designios.
El segundo mensaje que subyace es la falta de respeto que muestran legisladores del kirchnerismo hacia la voluntad de los jujeños. Más allá de las opiniones sobre la situación judicial de Milagro Sala, los diputados k no tuvieron pruritos a la hora proponer que se intervenga un gobierno que fue elegido por el 62% de los votos en una elección transparente y democrática.
Sin dudas, la opinión de los jujeños les importa muy poco a los diputados k.
El rechazo en la provincia no se hizo esperar. Sin entrar en la discusión sobre la prisión preventiva que mantiene detenida a la líder de la organización Tupac Amaru, el desvarío de los legisladores k mereció el repudio de miles de jujeños.
La enorme mayoría pide que dejen trabajar en paz a la justicia. Los reclamos por Sala parecen más fuertes fuera de la provincia que dentro de ella.
La insistencia en el tema se parece más a una chicana política de parte de un grupo de dirigentes que ven al 2017 como el año que podría marcar su salida del Congreso y de los cargos públicos.
El caso Jujuy pareciera ser el trampolín de muchos hacia una lista de candidatos en las próximas elecciones y la herramienta para desgatar al gobierno, sin tener idea de lo que se vivió en Jujuy durante la última década.

