Homenajearon a Hugo Chávez en nuestra ciudad
El pequeño acto tuvo lugar en la Casa del ALBA en Jujuy, en inmediaciones de la ex estación de ferrocarril, hasta donde llegaron algunos integrantes de esas agrupaciones.
Jujuy al Momento dialogó con el dirigente Carlos Nolasco Santillán, quien recordó a Chávez como “un hombre con sueños transformadores desde muy chico; un luchador. Ese hombre militar, jugador de béisbol, ese hombre que en un país muy chico supo plantarse a los países hegemónicos y supo emprender en su discurso, una nueva posibilidad de unidad en toda la región”.
Carlos Santillán participó de actos junto al venezolano, en el año 2002 en Caracas. De aquellos días cuenta; “Tengo recuerdos muy fuertes porque a dos meses del golpe y de la recuperación de Chávez por parte del pueblo, nosotros fuimos invitados a recuperar la Casa de los Trabajadores; la Central Bolivariana, que hasta ese entonces estaba dirigida por los sindicalistas burócratas petroleros. Fuimos y estuvimos en ese gran congreso con todos los que habían participado de la recuperación del comandante Chávez. Ahí pude ver en marcha lo que se empezaba. Cómo se iba gestando es siembra que hizo en toda Latinoamérica”.
El “Perro” recuerda con nostalgia aquellos momentos y lamenta que a raíz de su postura crítica hacia el gobierno nacional, nunca más pudieron llegar cerca de Chávez.
La última vez en que su grupo pudo acercarse fue en la contracumbre de Mar del Plata en el 2005. “En ese momento tuvimos la oportunidad de encabezar la marcha que fue a las vallas. No la que llegó con D’Elía y Maradona, sino la que fue a enfrentar esa terrible represión que se desató después. Lo echamos a Busch y enterramos, como pidió Chávez al ALCA y nació el ALBA. Desde entonces tenemos el honor de tenerla Casa del ALBA en Jujuy”, contó.
Durante el homenaje también habló María Eugenia “Chole” Villada, hija del dirigente del Partido Comunista Carlos Eulogio Villada, desaparecido durante el último gobierno militar.
La mujer recordó aquella cumbre de Mar del Plata, en la que pudo abrazar a Hugo Chávez y entregarle una revista que editaba el movimiento. “El me preguntó qué hacía yo, a qué me dedicaba. Le dije que soy docente de música y el mi dijo ‘Bueno, cantame lo que le cantabas a tus niños’ y canté el Carnavalito Quebradeño. Me dio un abrazo, un besó y le entregué la revista que hacíamos en ese entonces. Después hizo llamar a mi casa y preguntó el nombre de mi madre, el de mi padre y cuándo había sido detenido, y lo recordó en el estadio de Mar del Plata durante su discurso”, dijo emocionada.