Gasto ineficiente: el dilema de Morales
La semana pasada el gobierno dio a conocer los números del presupuesto provincial para el año que se avecina.
Durante un encuentro con legisladores, el ministro de hacienda Carlos Sadir reveló que el déficit del Estado jujeño durante 2017 ascenderá a 2.500 millones de pesos.
Sobre un total de gastos calculado en 34.500 millones de pesos, la provincia estima tener recursos sólo por 32.000 millones.
Cuál es la razón de la sangría en materia de recursos es lo que desvela a los funcionarios que trabajan en ajustar las desordenadas finanzas públicas.
En ese ítem, el gobierno tiene identificados tres claros focos de ineficiencia en el gasto que forman parte de la explicación para el déficit crónico que arrastra Jujuy durante las últimas décadas.
El primero es el precario sistema utilizado para liquidar sueldos. El gobierno cuenta con numerosas áreas que se autoliquidan los sueldos, esto es, oficinas en la que directores que diseñan ellos mismos la nómina del personal con sus categorías y haberes, y solicitan el pago.
Hacienda se limita a recibir esas listas, sin poder corroborar si se trata de prestaciones que el Estado efectivamente recibe en cantidad y calidad.
Ahí, sospechan los nuevos funcionarios, que podría haber un derroche de recursos.
El siguiente motivo es similar, pero tiene que ver con las compras que las diferentes áreas realizan en forma habitual para funcionar y prestarles servicios a los ciudadanos.
Según reconoció el ministro Sadir, el sistema actual es vetusto y obsoleto, y le impide al gobierno tener certeza real de qué es lo que se compra, cuánto se paga por ello y si se trata de insumos o bienes realmente necesario.
Sobrevuela allí el fantasma de que todo lo que se compra con dinero del estado siempre lleva precios inflados.
Finalmente, el gobierno apunta a los miles de trabajadores que estando en condiciones de jubilarse, elijen seguir trabajando porque sus ingresos se verían reducidos considerablemente en caso de hacerlo.
En este punto el gobierno busca tender lazos con ANSES con el objetivo de que el monto de las jubilaciones alcance lo que la ley indica, el 82% móvil de lo que un asalariado cobraba durante su periodo como trabajador activo.
Los tres apartados fueron señalados como parte del gasto ineficiente que durante años arrastró la administración jujeña y que deberá ser corregido durante el mandato de Gerardo Morales.
El gobierno del presidente Mauricio Macri ya les avisó a las provincias: hay que avanzar hacia el equilibrio fiscal.
Las provincias no pueden seguir gastando más recursos de los que tienen.

