La semana que pasó la Ministra de Educación, Florencia Gelmetti, brindó una conferencia de prensa en la que intentó mostrar una gestión prolija y hasta se animó a destacar algunos aciertos.
El Ministerio de Educación debe $ 3 millones en alquileres
Los escándalos persiguen a Florencia Gelmetti por su desordenada gestión. A días de dejar su cargo en el Ministerio de Educación de la provincia, ahora la ministra se ve envuelta en otra irregularidad por una deuda por alquileres de inmuebles que utilizaba el ministerio.
Sin embargo, la realidad misma se encarga de desmentirla con sorprendente frecuencia. Esta vez, el conflicto lo planteó Guillermo David Orozco, un jujeño radicado en la ciudad de Buenos Aires, dueño de cuatro propiedades que decidió alquilar al Ministerio de Educación.
Se trata de cuatro oficinas dependientes de la Dirección General de Administración (DGA), a cargo de Leonardo Zampini, en los barrios Ciudad de Nieva y Almirante Brown.
De manera al menos sospechosa, en los meses previos al inicio de la campaña electoral de este año, el ministerio suspendió el pago de los alquileres por las propiedades de Orozco.
El vínculo contractual entre el Ministerio de Educación y el propietario de los inmuebles llegó a su fin, los funcionarios decidieron suspender el pago de los alquileres, pero nunca le devolvieron a Orozco sus propiedades.
Por si fuera poco, el estado de los inmuebles presenta condiciones deplorables, ya que los funcionarios de turno decidieron modificar las instalaciones, de forma inconsulta, violando las cláusulas del contrato.
Hoy, la deuda acumulada asciende a los 3 millones de pesos. Según Orozco, con una gran dosis de cinismo, Zampini asumió compromisos por escrito para comenzar a cancelar la deuda en agosto pasado, y en una conversación telefónica le habría transmitido a su acreedor que se quedara tranquilo, porque su situación estaba resuelta. El pago nunca llegó.
De manera al menos sospechosa, en los meses previos al inicio de la campaña electoral de este año, el ministerio suspendió el pago de los alquileres por las propiedades de Orozco.
El vínculo contractual entre el Ministerio de Educación y el propietario de los inmuebles llegó a su fin, los funcionarios decidieron suspender el pago de los alquileres, pero nunca le devolvieron a Orozco sus propiedades.
Por si fuera poco, el estado de los inmuebles presenta condiciones deplorables, ya que los funcionarios de turno decidieron modificar las instalaciones, de forma inconsulta, violando las cláusulas del contrato.
Hoy, la deuda acumulada asciende a los 3 millones de pesos. Según Orozco, con una gran dosis de cinismo, Zampini asumió compromisos por escrito para comenzar a cancelar la deuda en agosto pasado, y en una conversación telefónica le habría transmitido a su acreedor que se quedara tranquilo, porque su situación estaba resuelta. El pago nunca llegó.

