En los dos casos denunciados por estas madres, sus hijos sufrieron agresiones por parte de efectivos de la Policía y hasta el momento no hubo respuesta por parte de las autoridades.
Dos denuncias por abuso de poder ponen a la policía en la mira
Dos madres denuncian abuso de poder por parte de diferentes seccionales de policía. Ambas ponen la lupa sobre el accionar policial.
Sobre lo que le ocurrió a su hijo, Silvia Caucota, contó: "Mi hijo bajaba con una moto que es mía, empujándola porque la sacaba del taller y la llevaba a cargar nafta por la calle Párroco Marqués o Puesto del Márquez. Ahí lo detiene radiopatrulla, dos motorizados lo llevan hasta la seccional sexta y lo detienen ahí a las 6 de la tarde y el tenía que irse al colegio".
Al joven, sostuvo, le propinaron una "paliza". Le dijeron que se apoye contra la pared, levante las manos y que se arrodille, el dijo que no podía arrodillarse porque tiene una operación hace un mes y medio en la pierna izquierda".
Fue un efectivo, señaló, el que le pego mientras lo demás se reían y lo incitaban.
Pese a las denuncias realizadas no hubo respuesta por parte de las autoridades.
Lo que le ocurrió al hijo de Blanca Fabio fue quizás más grave puesto que el joven tuvo que asistir al hospital.
"Mi hijo tenía educación física, pero cuando salía tenía que encontrarse conmigo en la vieja terminal para ir a hacer los trámites del documento, cuando se dio cuenta se le hizo tarde. Sale de educación física y se viene corriendo. Dos policías gritaron que parara pero él no se dio cuenta, entonces dos motorizados lo interceptaron frente al Hospital Sequeiros y le pegaron en las piernas para que se arrodille", relató al tiempo que sostuvo que lo acusaron de robar pero después de requisarlo, y comprobar que no tenía nada, lo liberaron sin siquiera disculparse.
Al igual que en el caso anterior, se hizo la denuncia pertinente y no hubo novedades.
Al joven, sostuvo, le propinaron una "paliza". Le dijeron que se apoye contra la pared, levante las manos y que se arrodille, el dijo que no podía arrodillarse porque tiene una operación hace un mes y medio en la pierna izquierda".
Fue un efectivo, señaló, el que le pego mientras lo demás se reían y lo incitaban.
Pese a las denuncias realizadas no hubo respuesta por parte de las autoridades.
Lo que le ocurrió al hijo de Blanca Fabio fue quizás más grave puesto que el joven tuvo que asistir al hospital.
"Mi hijo tenía educación física, pero cuando salía tenía que encontrarse conmigo en la vieja terminal para ir a hacer los trámites del documento, cuando se dio cuenta se le hizo tarde. Sale de educación física y se viene corriendo. Dos policías gritaron que parara pero él no se dio cuenta, entonces dos motorizados lo interceptaron frente al Hospital Sequeiros y le pegaron en las piernas para que se arrodille", relató al tiempo que sostuvo que lo acusaron de robar pero después de requisarlo, y comprobar que no tenía nada, lo liberaron sin siquiera disculparse.
Al igual que en el caso anterior, se hizo la denuncia pertinente y no hubo novedades.

