Cristina Minutolo:“Belgrano levanta la bandera de la educación para emancipar a la mujer”
El pensamiento belgraniano, hoy es el ejemplo para velar por los derechos de la mujer. Así lo destaca la doctora en Filosofía y Letras, Cristina Minutolo de Orsi, en cada una de sus charlas relacionadas con la figura del prócer argentino.
“Manuel Belgrano con tanto amor que tenía por Jujuy, arrastraba a todo un pueblo, sobre todo a las mujeres que fueron vanguardia en este movimiento, primero de revolución y luego de independencia; todas mujeres fuertes, de distintos sectores sociales, aseadas, mujeres indias, mujeres negras, blancas, para hacer un cuadro racial. Pero también bajo el punto de vista social, cualquier condición social no les impedía ser mujeres valerosas que recuperaron con valentía esta tierra nuestra”, analiza Cristina Minutolo relacionando el rol que le cupo a la mujer en una etapa del país donde el General Belgrano tuvo un importante rol, sobre todo en la lucha por la independencia.
La visión que tenía Belgrano de la Mujer de esa época, es única y la valoraba especialmente y por eso su pensamiento fue que accediera a la educación como punto de partida para su emancipación. “No nos olvidemos de que nosotros estábamos dentro del marco de una sociedad patriarcal y paternalista, donde se hablaba de femineidad protegida. No podías andar sola, había reglas muy estrictas, la mujer vivía dentro del espacio interior y del espacio de la mujer. Por eso cuando se producían las reyertas, el hombre golpeaba donde más le dolía, que era el mobiliario, determinados objetos vinculados con esas cosas que la mujer protegía. Pero indudablemente las mujeres siempre salieron de ese marco, tratando de hallar soluciones a diversas situaciones. Al margen de la femineidad protegida, las mujeres fueron valerosas, activas que lucharon en momento de crisis”, sostuvo en una charla mantenida con Radio 2.
Agregó en ese sentido, que “Belgrano insistía, dado que en este momento había un gran índice de analfabetismo y decía que sólo la educación podría modificar esa estructura paternalista y patriarcal de esta sociedad nuestra, donde a la mujer nunca se le enseñó la verdad, la justicia, la realidad para que ella pudiera cambiar ese mundo”.
La doctora Minutolo recalcó que la mujer para Belgrano era el instrumento necesario para el cambio y solo podía hacerlo a través de la educación. “Fue el primero que levantó la bandera de la educación, para emancipar a la mujer. Solo así la mujer podía lograr no solamente distribuir ese espacio doméstico a la cual estaba acostumbrada, sino también construir un mundo distinto. Para Belgrano era la mujer el eje fundamental para una sociedad en cambio, para esa patria nueva que había forjado y que tenía en mente para poder desarrollar. La mujer era en ese sentido, el elemento muy importante, por eso casi todos sus escritos, su memoria, cartas personales, diarios, crónicas, nosotros observamos el pensamiento Belgraniano muy activo y de qué manera él se dirige a las mujeres para cambiar el estilo de vida, y transformar esa sociedad”.
Destaca estudiosa que para Belgrano era necesario educar a la mujer, “para que pueda resolver principalmente su vida, elegir el amor, porque el amor termina en un escándalo. El matrimonio en ese tiempo estaba arreglado, entonces toda esa situación hace que Belgrano se preocupe mucho. Por eso aparece destacado por un lado en el medio doméstico la figura de la madre y la atención del niño y decía que es interesante que la mujer estudie, se prepare, reflexione y pueda dirigir indudablemente el hogar con eficiencia y cambiar las actitudes, el lenguaje de la familia, el sentido de autoridad en la familia, que crezca lo que significa el amor entre los miembros de la familia y trascienda indudablemente exteriormente”.
Trasladando esa realidad a los momentos actuales, recalcó que Belgrano no se hubiera quedado con el vaso medio lleno. “Si bien la mujer siempre estuvo presente y ha sido una lucha terrible, justamente Belgrano es el primero que habla de la división de situaciones del mundo masculino y el femenino, que no son distintos; mientras el hombre dice que no interfiere en el mundo femenino, ella no va a interferir en el mundo masculino; sí hay que equilibrar ese mundo de dos, de la pareja. Es muy importante, porque el tema de la violencia que trató Belgrano en su momento y que hoy es vigente y terrible, es un problema educativo, es un problema de educación en el seno del hogar y fuera del hogar. Hay dos formas de educar que tiene la mujer y era especialista Belgrano en ese tema. Nosotros estamos constantemente luchando para derribar barreras en determinadas circunstancias, sobre todo si la mujer es culta, es preparada es inteligente y en estos momentos a través de distintas áreas de la actividad, ella sigue bregando para que el techo de cristal se derrumbe y pueda sostener determinadas situaciones, la igualdad equilibrada”.
Luis Grenni, estudioso del pensamiento Belgraniano, ante la consulta sobre si la mujer es mucho más decidida y aguerrida, consideró: “Si y no; es otra cosa lo que debemos tratar de entender. Si hay un cambio en el mundo y en la sociedad es porque existe la mujer. El cambio nace del espíritu propio de la mujer; la mujer es la que va a tener en su vientre, la que le va a dar de comer con sus senos y la que va a formalizar al niño con sus caricias. No lo es el hombre; es fundamentalmente la mujer y si el hombre toma el espíritu de libertad o el espíritu combativo, es porque la mujer se lo ha sabido dar, por lo tanto si hay cambios es porque existe la mujer. En cambio como este se trató de un cambio de pensamiento del mundo, porque se cambió de un régimen feudal monárquico absolutista, a un régimen de estado derecho democrático, republicano federal. O sea si el mundo hizo un cambio, es porque los pueblos supieron hacer ese cambio y si no hubiera existido ese espíritu de cambio, no podría haber cambios. Ese espíritu de cambio es el que da precisamente la mujer. No se puede ser tan pequeño en pensar en la supremacía del hombre. Cada cual cumple su rol, porque los movimientos lo hacen los pueblos y los pueblos están compuestos por hombres y mujeres. Somos un complemento natural y por eso aparecen los hijos y los hijos aparecen y toman voluntad de cambio a través de las manos de la mujer”.

