Con un fuerte bocinazo, el sector turístico salió a pedir la ley de emergencia
- “Salvemos al turismo”, bajo ese lema se concretó un bocinazo para pedir la Ley de Emergencia.
- Participaron del reclamo hoteleros, gastronómicos, transportistas, agencias de viajes, guías y referentes del sector.
- Señalan que en 6 meses de cierre por pandemia su situación es caótica y necesitan asistencia.
La pandemia golpeó a todos los sectores, algunos han podido y reactivándose progresivamente pero el turismo aún no puede sobrellevar la situación.
Con meses acumulados sin poder trabajar, sin ingresos pero con gastos, los trabajadores se encuentran ahogados por la realidad que tildaron de “catastrófica” y solicitan asistencia.
Este jueves se concretó un “bocinazo” en inmediaciones a la Plaza Belgrano de la capital jujeña para pedir por la Ley de Emergencia turística.
De la protesta participaron agentes de viajes, guías, hoteleros, emprendedores, artesanos, gastronómicos y transportistas quienes reclamaron por la apertura de fronteras y protocolos unificados.
Graciela del emprendimiento familiar Las Salinas expresó durante la queja generalizada: “Hace seis meses que tenemos las agencias cerradas, tenemos empleados y transporte que mantener y no podemos trabajar”.
“Y esto no es solo para las agencias, del turismo depende mucha gente. Nosotros pedimos que por favor abran la provincia, nosotros tenemos transporte y podríamos llevar a repatriados a otras provincias y no nos habilitan. Son meses sin ingresos, seis meses de gastos que no podemos afrontar”, relató.
Por otra parte, la referente explicó lo difícil que les es obtener los “beneficios” que se anuncian. “No hemos podido acceder a los créditos que anunciaron desde el gobierno nacional y provincial, prácticamente de todas las agencias solo el 5% puede calificar”.
Fue el contundente relato de otra trabajadora presente en la marcha.
Tan delicada es la realidad del turismo que, por ejemplo, hospedajes de uno de los destinos más elegidos de la provincia incluso a nivel internacional como lo es Purmamarca, debieron cerrar ante la imposibilidad de afrontar gastos.